En minutos la ketamina puede dejar a una persona completamente vulnerable, por lo que esta sustancia preocupa a las autoridades por su uso recreativo y por los casos registrados en otros países donde la utilizaron para drogar a personas y facilitar abusos sexuales.
El miércoles, la SENAD incautó 8,715 kilos de ketamina en el aeropuerto Silvio Pettirossi. La droga llegó desde Bélgica escondida entre velas aromáticas, dentro de cuatro cajas. La encomienda tenía como destino Ciudad del Este y ahora los investigadores buscan saber quién la envió y cuál era su destino final.
Desde la SENAD explicaron a EXTRA que esta droga tiene varios usos legales, como anestésico para uso veterinario y en medicamentos para humanos. El problema aparece cuando alguien la desvía para el consumo recreativo o para fabricar mezclas de drogas sintéticas.
“La ketamina es un anestésico disociativo. En determinadas dosis puede hacer que la persona pierda la noción de la realidad, el tiempo y el espacio. Además, provoca una fuerte relajación muscular y reduce la sensación de dolor, tanto que si está quemándose va a tardar en reaccionar”, explicó el vocero Francisco Ayala.
Esta sustancia no solo preocupa por los abusos. También puede utilizarse como materia prima para mezclas de drogas sintéticas, como el llamado “tusi” o “cocaína rosa”, que combina distintas sustancias y circula en ambientes de fiestas.
Usan como ruta
Según la SENAD, el consumo de ketamina en Paraguay todavía no alcanza niveles considerados graves, pero el país aparece como una ruta para llevar la sustancia hacia otros mercados como Chile y Brasil
Hace unas semanas, los agentes ya incautaron otra importante carga de ketamina en el aeropuerto que fue alrededor de 11 kilos.
Por el momento no hay detenidos, ya que la encomienda llegó desde Bélgica y tenía como destino Ciudad del Este. La SENAD tiene los nombres y direcciones que figuran en el envío, pero explicó que suelen ser falsos.
Pagan millonada
En Chile, un kilo puede costar G. 94 millones, aunque existen registros que pagan hasta G. 200 millones.
Ojo con las bebidas
La recomendación de los agentes es no aceptar bebidas de desconocidos y controlar siempre lo que uno consume cuando sale a una fiesta, una discoteca o cualquier otro lugar donde circulen bebidas.
También aconsejan comprobar que la botella, la lata o el envase permanezcan cerrados y no perder de vista la bebida una vez abierta.
Según indicaron, esta droga no tiene color, sabor ni olor por lo que uno no siente en la bebida.