Mientras muchos esperan la llegada de San Juan para probar las comidas típicas, una familia de Villa Elisa trabaja a full para que no falten los toros candil, judas kái y pelota tata.
Pablo Isasi contó a EXTRA que junto a sus familiares se dedica desde hace años a fabricar de manera artesanal los juegos tradicionales para las fiestas de San Juan.
“Mi mamá fue la que empezó con esto”, explicó Pablo, indicando que ña Estanislaa Fernández Rojas, más conocida como Ña Tati, hacía los toros candil y los regalaba para animar las fiestas del barrio.
Fuente de ingreso
Pero hace seis años Pablo decidió mostrar los trabajos de su mamá en las redes sociales y desde entonces la tradición familiar se convirtió en una fuente de ingresos.
Los toros candil vienen en dos versiones. El más económico cuesta
G. 150.000 y está hecho con un bidón de plástico pintado como cabeza de toro. El tradicional sale G. 250.000 y lleva una auténtica cabeza de toro.
Para prender los cuernos utilizan algodón forrado con tela y mojado en gasoil o kerosene. Según explicó, no usan nafta porque es más peligroso. “La nafta puede explotar al momento de prender”, alegó.
“El cuerpo” del toro se arma con madera, bolsa arpillera, alambre y tornillos para que aguante la corrida sin desarmarse.
La familia también hace los famosos judas kái por G. 100.000. Si el cliente quiere que se le agregue bombas, tiene un adicional de G. 30.000.
La lista de pedidos sigue con las tradicionales pelotas tata hechas con trapo y alambre, además de paila jeheréi, bolsas para carrera vosa y los clásicos banderines de tela que adornan las fiestas.