Hoy se celebra el Día de la Primavera y de la Juventud, pero hay una pregunta que divide al rollete: ¿a partir de qué edad uno deja oficialmente de ser joven?
Un indicador es el número de cédula: los que tienen un millón (para arriba y para abajo) ya solo festejan el Día de la Primavera y los que tienen 3 millones para arriba son “péndex”.
Pero ojito: si tenés 25, 28, 30 o incluso 34 años y todavía te sentís joven, tranquilo: todavía hay argumentos para defenderte
El problema es que, según quién haga la cuenta, la juventud puede terminar entre los 24 y 29 años.
Para las Naciones Unidas, la juventud comprende a las personas de 15 a 24 años. La Organización Mundial de la Salud también ubica la juventud entre los 15 y 24 años, aunque considera “jóvenes” al grupo de 10 a 24 y llama adolescencia a la etapa de 10 a 19 años.
Pero Paraguay, el Instituto Nacional de Estadística (INE) considera población juvenil a quienes tienen entre 15 y 29 años. Y no son pocos: los datos de la Encuesta Permanente de Hogares Continua 2025 estiman que el país tiene alrededor de 1,5 millones de jóvenes, equivalentes al 24,7% de la población.
¿Y los 30?
Ahí empieza la zona gris. Algunas políticas públicas extienden la categoría de juventud hasta los 29 o 30 años, porque cuestiones como el acceso al primer empleo, la independencia económica, la vivienda y la formación profesional hacen que la transición a la adultez. Y la ciencia también encontró cambios llamativos alrededor de esa edad.
Un estudio publicado en Nature Medicine, con investigadores de Stanford, analizó miles de proteínas del plasma sanguíneo y detectó grandes cambios en distintas etapas de la vida, con puntos destacados alrededor de los 34, 60 y 78 años. Pero ojo: el trabajo no dice que a los 34 se apague la juventud de golpe; identifica “olas” de cambios biológicos asociados al envejecimiento.
Así que hoy, los de 30 y pico todavía pueden celebrar sin culpa. Eso sí: probablemente después de la fiesta ya necesiten un buen descanso.