15 oct 2026

Hasta la Virgencita de Caacupé fue evacuada por la inundación en Ciudad del Este

El barrio San Rafael está bajo agua y cientos de familias tuvieron que abandonar sus hogares.

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La Virgen de Caacupé fue trasladada a un albergue cercano tras inundaciones en el barrio San Rafael.

Info Ka’arendy

Una imagen de la Virgencita de Caacupé también tuvo que ser evacuada ayer del barrio San Rafael de Ciudad del Este, donde la crecida del río Paraná está dejando a cientos de familias sin sus hogares.

En medio de la desesperación por salvar sus pertenencias, los pobladores tampoco se olvidaron de su fe. La imagen de la patrona de los paraguayos fue puesta a salvo mientras el agua seguía avanzando sobre las viviendas del populoso barrio.

La situación en San Rafael es bastante complicada. Hasta el martes, unas 183 familias ya habían sido evacuadas y trasladadas a lugares seguros, mientras otras permanecían pendientes del comportamiento del río.

Muchas familias tuvieron que abandonar sus casas con lo poco que pudieron rescatar. Muebles, electrodomésticos, ropas y otros objetos quedaron a merced del agua que fue ganando terreno en las zonas más bajas.

Los trabajos de evacuación y asistencia se realizan con el acompañamiento de Itaipú Binacional y organismos de emergencia, que también están interviniendo en el barrio San Agustín, otro de los sectores golpeados por la crecida.

La Iglesia pide solidaridad

Ante el sufrimiento de tantas familias, monseñor Pedro Collar Noguera, obispo de Ciudad del Este, hizo un llamado a todas las comunidades católicas de Alto Paraná para ayudar a los damnificados.

A través de una carta pastoral, pidió a las parroquias, colegios y grupos religiosos organizar colectas, preparar ollas populares y habilitar centros de acopio para recibir alimentos, ropas y otros artículos de primera necesidad.

El religioso también solicitó que los afectados reciban acompañamiento espiritual, especialmente aquellos que perdieron sus pertenencias o que actualmente se encuentran alojados en refugios temporales.

En su mensaje, el obispo recordó además a la mujer que perdió la vida en el barrio Pablo Rojas, luego de que su vivienda se derrumbara en medio de las intensas lluvias que golpearon a Ciudad del Este.

El río sigue creciendo

Mientras tanto, el río Paraná superó los 121 metros sobre el nivel del mar y mantiene en alerta a las comunidades ribereñas de la Triple Frontera.

Según las previsiones de Itaipú Binacional, recién desde el sábado 17 de octubre comenzaría a registrarse un descenso del nivel del agua, siempre que disminuyan las precipitaciones en la región.

La situación se complicó debido a las abundantes lluvias registradas en las cuencas del Paraná y del Iguazú, que provocaron un importante aumento del caudal de ambos ríos.

Itaipú también mantiene operaciones de vertimiento controlado, con un caudal cercano a los nueve millones de litros de agua por segundo, mientras sus técnicos siguen monitoreando la situación.

Aunque existe esperanza de que el río comience a bajar durante el fin de semana, el retorno de los damnificados a sus viviendas podría tardar más tiempo, ya que el agua no desaparecerá inmediatamente de las zonas inundadas.