Tenía apenas tres añitos cuando el cáncer apagó su vida, pero no el amor de sus papás, que en su tumba dejaron sus cositas más queridas como una forma de seguir cerca de ella. Entre ellas estaban sus anteojos que tanto le gustaba usar y su celularcito con el que jugaba a llamar a todos. Ese pequeño rincón, cargado de recuerdos, fue profanado y hoy el dolor volvió a golpear fuerte a la familia.
Su mamá, Eva Carolina Cardozo, contó en redes que su esposo fue hasta el cementerio de Concepción para visitarla, como lo hace siempre, pero esta vez se encontró con una escena que lo dejó en shock, ya no estaban los objetos que habían dejado con tanto amor.
“No sé cómo expresar todo lo que estoy sintiendo en este momento, pero sí puedo decir que me siento profundamente triste y destrozada”, escribió la mujer al relatar lo ocurrido. La ausencia de esas pertenencias no solo representa una pérdida material, sino algo mucho más profundo para ellos. “Eran cosas llenas de amor, de recuerdos de ella”, expresó.
La impotencia crece aún más porque no es la primera vez que pasa. Según contó, ya es la segunda ocasión en que desconocidos se llevan lo que dejan en la tumba de su hija. “Me destrozan el corazón no porque se lleven cosas materiales, sino por el valor sentimental que tienen para nosotros sus juguetes”, lamentó.
También señaló que falta más control en el lugar, ya que hay mucha inseguridad y ni siquiera quienes descansan allí pueden estar tranquilos por culpa de personas que hacen vandalismo para después vender lo robado por muy poco dinero para sus vicios. Una realidad que duele y que, según dijo, refleja lo que se vive en la ciudad.
“Es una indignación tan grande que no encuentro palabras suficientes para describir lo que siento”, agregó, cerrando su mensaje con una frase que resume todo el dolor, que eso no se hace.