Cerca de las 20:30 de anoche, dos colectivos eléctricos donados por Taiwán, a cargo de empresa Poty, fueron atacadas por desconocidos, sobre la avenida Eusebio Ayala, mientras circulaban con pasajeros.
“Empezamos a recibir llamadas de las empresas. Primero Poty, que es la ganadora del consorcio de los buses eléctricos; dos de sus unidades fueron dañadas en los parabrisas delanteros”, indicó a 970 AM.
Sin embargo, este no es un caso aislado, ya que hace semanas que otras unidades con aire acondicionado fueron atacadas a balazos, piedrazos y con balines, dejando al menos 20 unidades dañadas, pertenecientes a ocho empresas, y un chofer herido.
El director de Transporte, Rolando González, confirmó que los ataques están aumentando.
“Anoche empezamos a recibir llamadas de las empresas. Primero Poty, que es la ganadora del consorcio de los buses eléctricos; dos de sus unidades fueron dañadas en los parabrisas delanteros”, manifestó.
Pero la cosa no quedó ahí. Según González, ya son más de 20 los colectivos atacados en distintos puntos del área metropolitana. Las empresas afectadas son Poty, Ñanduti, Magno, San Isidro, Bene, TTA, Aldana y Lince.
“Nos reportan que son balines de goma, metálicos y también piedras arrojadas. Incluso detectamos vehículos sospechosos y ya pasamos la información al Ministerio del Interior y a la Policía para reforzar la custodia”, explicó.
En uno de los episodios más graves un chofer resultó herido, sufriendo un corte en el mentón por las astillas del parabrisas roto.
Otros hechos similares ya se registraron en las inmediaciones del Mercado 4, cerca del Multiplaza, Madame Lynch y la avenida República Argentina.
¿Guerra entre trasportistas?
Las primeras víctimas fueron las unidades eléctricas, lo que despertó sospechas de un posible boicot. “No tenemos cómo acusar a nadie, pero sí hay un vehículo negro que estaba en los lugares donde ocurrieron los ataques. Los choferes dicen que desde ahí se disparaban los balines”, señaló el director.
Además, no descarta que se trate de grupos ajenos al sistema del área metropolitana estén detrás de los ataques.