Las consolas no eran precisamente para jugar, adentro guardaban algo más que las pilas. A simple vista parecían aquellas maquinitas que más de uno usó para matar el tiempo con el Tetris o el Mario, pero esta vez la partida era otra.
Los paquetes llegaron desde Estados Unidos y aterrizaron en la mañana de este miércoles en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi mezclados entre encomiendas comunes. Sin embargo, algo llamó la atención de los agentes de la SENAD y de los canes antidrogas, que una vez más demostraron que tienen mejor olfato que cualquier etiqueta pegada en una caja.
Cuando llegó el momento de abrir una de las encomiendas, apareció la sorpresa. Dentro de varias consolas portátiles de videojuegos y sus accesorios estaban escondidos más de un kilo y medio de marihuana premium. Las maquinitas podían tener botones, carcasa y pinta de consola retro, pero adentro no había ningún jueguito.
Mientras revisaban otro envío sospechoso, que en los documentos figuraba como equipos de audios, los intervinientes encontraron más paquetes de la misma droga cuidadosamente ocultos entre los aparatos. Al final, los supuestos parlantes tampoco estaban precisamente afinados para reproducir música.
Según informó la SENAD, en el primer procedimiento fueron hallados 1 kilo con 524 gramos de marihuana premium ocultos en las consolas portátiles. Después, durante la verificación de una segunda encomienda, aparecieron otros 2 kilos con 332 gramos de la misma sustancia escondidos entre equipos de sonido.
En total, más de 3 kilos y medio de marihuana quedaron fuera de circulación antes de salir del aeropuerto.