En vez de festejar el Día del Padre, una familia de San Pedro tuvo que velar a Andrea Arévalos, una nena de solo 11 años, quien perdió la vida tras presuntamente haber sido mal atendida en un hospital.
La pequeña falleció por un cuadro de meningitis en el Hospital Nacional de Itauguá, pero sus seres queridos aseguran que la culpa es de una feroz negligencia médica en el Hospital General de Santa Rosa del Aguaray (Paraguay-Corea).
El calvario arrancó el domingo pasado, cuando la nena empezó con un dolor de cabeza insoportable. En Santa Rosa, los doctores le diagnosticaron sinusitis. Don Atilano Arévalo, el papá, intuía que algo no cuadraba; rogó por una tomografía e incluso les advirtió que, si no le hacían ahí, él iba a pagar en un sanatorio privado.
“Una hora después vinieron y me dijeron que no tenía nada y que solo era sinusitis, que no era nada grave y que no la iban a internar porque sus defensas estaban todo bien”, relató el señor con el corazón roto.
No resistió
El viernes, la salud de Andrea empeoró. El sábado cayó en coma y la llevaron volando a urgencias de Itauguá, donde finalmente pillaron un líquido sospechoso en la cabeza y confirmaron la meningitis. Poco después, se confirmó su muerte.
Ahora, los familiares avisaron que van a demandar penalmente por mala praxis a los directores y a los médicos de Santa Rosa.
Mientras tanto, se espera que el Ministerio de Salud se mueva para hacer el bloqueo sanitario (quimioprofilaxis) en la escuela y en la casa de la nena para evitar contagios.
Después de que el caso salió en Liberación Noticias, el rollo empezó a comentar que no es la primera vez que la mala atención del hospital termina en una muerte que se pudo haber evitado.