31 may. 2026

Fue en bici al trabajo 20 años y ahora se jubiló

Carnicero recibió muestras de cariño de sus patrones. La despedida incluyó cartel, festejo y un reconocimiento.

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El último día de don Maximiano Cabañas estuvo marcado por la emoción de clientes y compañeros de trabajo

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Al terminar su horario laboral, don Maximiano Cabañas (65) colgó por última vez su delantal y dejó en su lugar el cuchillo que lo acompañó durante tantos años.

El viernes, el querido carnicero de Quiindy cerró una etapa de 25 años de trabajo en el Mini Mercado El Tauro y recibió una despedida que emocionó a todo el pueblo.

Un día antes de su último turno, sus patrones Feliciano Bracho y su esposa, Sonia Recalde, publicaron un mensaje en redes para anunciar su jubilación y lo describieron como un colaborador ejemplar, agradeciendo su esfuerzo y dedicación durante más de dos décadas.

También invitaron a clientes y amigos a pasar a despedirse de él. Y la respuesta no tardó en llegar. Las doñas se fueron junto a él, lo abrazaron y se emocionaron hasta las lágrimas.

El viernes le prepararon un cartel que decía “Feliz jubilación, don Cabañas, te vamos a extrañar”; hubo bombas, choricitos y le dieron un reconocimiento.

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Según contó el propio Maximiano a EXTRA. “Mi patrón lloró también”, recordó.

Don Maximiano vive en el barrio Loma Pyta de Quiindy y durante años fue una figura conocida por los vecinos. Muchos lo recuerdan recorriendo las calles rumbo al trabajo: primero sobre una bicicleta que utilizó por dos décadas y después en una moto que compró con el fruto de su trabajo honesto.

“Todavía tengo la bicicleta. Está en mi jardín como adorno”, comentó con orgullo.

El ahora jubilado tiene seis hijos y contó que todos lograron estudiar y convertirse en profesionales.

Viene de familia

También recordó que aprendió el oficio gracias a sus hermanos, quienes igualmente se dedicaban a la carnicería.

Sobre su futuro, dijo que ahora toca descansar después de tantos años de sacrificio. Durante su último día laboral, varios clientes fueron especialmente a verlo. Muchos quisieron agradecerle por la atención de siempre y despedirse de él después de tantos años detrás del mostrador. “A mí me dieron mucho cariño”, contó emocionado.

Dejó un mensaje a los jóvenes

Don Cabañas aseguró que en sus 25 años de trabajo casi nunca faltó y aprovechó para dejar un mensaje a los más jóvenes, que según dijo, dan muchas excusas para no trabajar.

“Hay trabajo. Hay que respetar a los patrones y trabajar”, expresó. Incluso, Cabañas, trabajando por mucho tiempo con el hijo de sus jefes, Derlis Bracho a quien llama de cariño “patroncito”.