25 feb. 2026

“Fiebre del oro” en Paso Yobái terminará en catástrofe, avisan investigadores

Cianuro y mercurio se infiltran en arroyos y cultivos del distrito de Guairá y ya hay casos de intoxicados y enfermos.

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A cielo abierto. El especialista ambiental, Rubén Irala, explicó que el mercurio y el cianuro se exponen directamente al aire y el agua lo que pone en riesgo a los pobladores.

MADES.

El especialista en Ingeniería Agrícola y Ambiental, Ing. Rubén Irala, habló con EXTRA sobre la investigación que realizó con otros colegas sobre el impacto del uso de mercurio y cianuro en la minería en Paso Yobái, Guairá.

Según explicó, durante años se trabajó con mercurio en la minería artesanal y, desde 2015, se pasó al cianuro para separar el oro. El problema es que ambos son veneno puro, no solo para el ser humano sino también para la naturaleza.

El estudio, hecho con apoyo de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y la Universidad Católica de Asunción (UCA), detectó contaminación en arroyos, suelo y aire. “Se podría decir que es una catástrofe, existen daños que ya son irreversibles”, lamentó el investigador.

A cielo abierto

Cuando llueve, los residuos quedan a cielo abierto y el químico se filtra. Va a parar al agua, a la tierra y después a la comida de los pobladores, indígenas y campesinos de Paso Yobái, quienes ya se han visto afectados por la presencia de químicos en sus alimentos y bebidas.

Irala señaló que existen plantas procesadoras pegadas a casas, escuelas, chacras y plantaciones de yerba mate.

Según la investigación, debería haber al menos 300 metros de distancia entre la fábrica y zonas pobladas, pero la realidad es otra, a veces lo máximo que les divide es solo una calle.

Ya hay afectados

Ya hubo una reciente intoxicación de un poblador de la colonia Sudetia pero, según el ingeniero, no es el único afectado. “Tenemos más casos, como el de una niña enferma que ahora está bajo tratamiento”, señaló.

También se habla de mortandad de peces, de ganado y cultivos que ya no rinden como antes. Campesinos e indígenas dependen de esa tierra. Si el arroyo se contamina, no hay pesca. Si la chacra se daña, no hay comida. “Se tiene que parar esto”, alertó el especialista.

Irala aclara que no están en contra de la minería. El oro mueve plata, genera trabajo. Pero cuestiona la mala práctica y el uso de químicos que, según dice, es obsoleta y ya deberían estar retirados.

Existen productos menos tóxicos para extraer el metal precioso, pero recuperan menos cantidad: por eso los mineros continúan usando mercurio o cianuro. “Todo es cuestión de lucro”, criticó, ante la inminente catástrofe ambiental que se aproxima en Paso Yobái.

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Drástico. José Kuibida (der.) deberá irse de la zona en la que vive hace 35 años.

Gentileza.

Tendrá que abandonar su casa por mineras

Por indicación médica, José Kuibida, poblador de la colonia Sudetia de Paso Yobái, deberá abandonar su casa, donde vivió por 35 años, a causa de la planta que se encuentra a tan solo 30 metros de su domicilio.

Kuibida fue internado hace unos días por “exposición a cianuro”. Él mismo explicó que se intoxicó en su vivienda luego de percibir olores y emisiones provenientes de la fábrica.

Por eso solicitó, a través de su abogado, la intervención urgente del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) y la Fiscalía.

Victoriano Jara, abogado del afectado, informó a EXTRA que la planta fue allanada ayer en busca de muestras para identificar el motivo de la intoxicación de su cliente.

Veneno puro

El mercurio se acumula en el cuerpo y puede afectar al cerebro, al sistema nervioso, a los riñones y la piel.

Los chicos en desarrollo y las embarazadas son los más vulnerables, señala el ingeniero Rubén Irala.

En tanto, el cianuro puede tumbar a una persona en minutos e incluso llevar a la muerte.

Ocasiona náuseas, vómitos, dolor de cabeza, dificultad para respirar, taquicardia, hasta convulsiones y paro cardíaco en minutos.