En plena madrugada de este lunes, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, fueron trasladadas un total de 462 personas privadas de libertad, todas condenadas, de la Penitenciaría de Tacumbú a la cárcel de máxima seguridad Martín Mendoza, de Emboscada.
Los internos fueron escoltados en fila hasta los colectivos, se desarrolló el Operativo Umbral 3.0 que involucró a más de 200 agentes policiales y efectivos de las Fuerzas Militares, que trabajaron en la custodia de los internos.
Vestidos con uniforme de color amarillo, cuyo color identifica a los internos del régimen convencional, diferenciándolos de los de máxima seguridad, quienes visten de rojo. Esta medida busca organizar la población penal, facilitar el control y estandarizar la vestimenta.
Para garantizar el desarrollo seguro del operativo fueron utilizados 16 ómnibus, 25 moto patrulleras y 25 camionetas patrulleras, asegurando el itinerario y el resguardo permanente durante todo el traslado.
En agosto del año pasado las autoridades penitenciarias ya habían llevado adelante el traslado de 500 internos de distintos puntos del país a la Penitenciaría de Mingua Guazú.
En ese entonces afirmaron que se trataba de un reordenamiento del sistema penitenciario que consiste en una clasificación efectiva que busca dividir la población penal según perfil y proceso.
Tras el feroz operativo, el ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, comunicó que la penitenciaría de Tacumbú a partir de ahora se llama “Centro Nacional de Prevenidos”.