Al salir de su colegio en la zona de Laurelty, San Lorenzo, un adolescente de 16 años casi fue asesinado por un grupo de jóvenes que, según denunció su familia, ya lo estaba esperando para atacarlo. En medio de los golpes, uno de los agresores sacó un cuchillo y le aplicó tres puñaladas. La campera que llevaba puesta fue clave para evitar consecuencias peores.
La madre del muchacho habló con NPY y contó el dramático momento que vivió su hijo el martes pasado, alrededor de las 21:30. Según relató, el joven salía normalmente de clases cuando, al llegar a una plaza cercana, se encontró con los agresores. “Ahí le estaban esperando. Primero estaban dos y después se juntaron más”, comentó.
Siempre según la versión de la mujer, su hijo intentó seguir camino junto a sus compañeros, pero los atacantes no lo soltaron. En dos motos llegaron otros jóvenes, se bajaron y comenzaron a desafiarlo.
En medio del enfrentamiento a golpes, uno de ellos sacó un cuchillo y fue directo contra el estudiante. El adolescente contó que todo pasó muy rápido y que ni siquiera se dio cuenta en el momento exacto en que lo hirieron. “Agarró nomás ya y me clavó directamente”, relató.
El muchacho recibió dos puñaladas en la pierna izquierda y una en la derecha. Tras el ataque, tuvo que ser asistido y le realizaron varios puntos de sutura por las heridas sufridas.
La madre mostró además la campera rompevientos que su hijo llevaba puesta esa noche, totalmente rota en varias partes. Para ella, esa prenda fue lo que evitó que el cuchillo impactara en zonas más delicadas del cuerpo. “Le salvó acá, en el costado. Gracias a esta campera no llegó a peores”, expresó.
El adolescente aseguró que desconoce por qué fue atacado y que no entiende el motivo de tanta violencia. “Ni yo sé qué pasó”, dijo todavía afectado por lo ocurrido.
La familia ya realizó la denuncia y pide que se identifique a los responsables, ya que toda la brutal agresión quedó grabada por una tercera persona.