Con una aplicación, grupos de WhatsApp y hasta un supuesto seguimiento de mercaderías rumbo a China, la organización detrás de YIDA logró convencer a miles de personas de invertir desde G. 200.000 con la promesa de obtener ganancias de hasta el 20%. El esquema funcionó durante unos ocho a nueve meses y dejó un perjuicio de aproximadamente G. 1.500 millones entre las 211 denuncias recibidas por la Policía Nacional.
El comisario Julio Vera, del Departamento Especializado contra los Delitos Informáticos, explicó que la investigación comenzó tras centralizar todas las denuncias relacionadas con el caso.
“Totalizamos 211 denuncias. Esas 211 denuncias representan una pérdida aproximada de G. 1.500 millones para las víctimas. Las primeras 62 denuncias, que trabajamos junto con la Unidad Especializada del Ministerio Público, ya sumaban un perjuicio cercano a G. 600 millones”, detalló.
Una falsa inversión con destino a China
Según explicó el jefe policial, el engaño estaba cuidadosamente armado para parecer una inversión legítima.
A través de una aplicación, los supuestos administradores ofrecían participar como inversionistas de ciudadanos chinos que, supuestamente, compraban productos paraguayos para venderlos en el mercado asiático. Aseguraban que, una vez comercializada la mercadería, el inversor recibiría un retorno del 20% sobre el dinero aportado.
Las inversiones iban desde G. 200.000 hasta G. 10 millones. Después del depósito, la persona era agregada a un grupo de WhatsApp y recibía dos enlaces: uno mostraba supuestamente el recorrido de la mercadería hasta China y el otro reflejaba el monto invertido y las ganancias que, aparentemente, iba generando.
Los primeros sí cobraban... y eso convencía a más gente
Para dar credibilidad al negocio, los organizadores pagaban a los primeros participantes.
El comisario relató que existen denuncias de personas que invirtieron apenas G. 200.000 y llegaron a cobrar G. 800.000 después de incorporar a familiares y conocidos al sistema.
En otros casos, quienes llevaron a más inversionistas aseguraron haber invertido G. 5 millones y recibido hasta G. 14 millones, lo que impulsaba a seguir atrayendo nuevos participantes.
Además, los organizadores ofrecían bonos extras a quienes compartían publicaciones promocionales o daban “me gusta” a los contenidos de la plataforma.
Hasta repartían plata para atraer más víctimas
El esquema también premiaba a quienes ya habían captado varios inversionistas.
De acuerdo con Vera, en algunos casos la organización entregaba montos importantes de dinero, por ejemplo G. 10 millones, con instrucciones precisas: distribuir parte entre nuevos participantes y utilizar el resto para comprar regalos y obsequios destinados a convencer a más personas de ingresar al sistema.
“La idea era motivar a los futuros inversores y que quien repartía ese dinero también pudiera ganar más”, explicó.
El rastro llevó a millones en criptomonedas
La investigación permitió seguir el recorrido del dinero una vez que era depositado por las víctimas.
Según el comisario, los fondos eran utilizados para comprar criptomonedas a través de la plataforma Binance. Los investigadores detectaron operaciones por aproximadamente USD 3.050.000 en compras de criptoactivos y ventas posteriores por unos USD 2.970.000.
Finalmente, ese dinero regresaba al sistema financiero mediante distintas entidades bancarias del país, una maniobra cuya trazabilidad permitió a los investigadores reconstruir el circuito financiero utilizado por la organización y fortalecer la causa en su contra.
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— Monumental AM 1080 (@AM_1080) August 3, 2026
👉🏼 El comisario Julio Vera, Jefe de Delitos Financieros, manifestó que estas personas son consideradas parte de la "cabeza" de esta organización criminal.
👉🏼 La red habría logrado… pic.twitter.com/0zYyQhrLIp