Primero dijo que su esposa estaba enferma y se encontraba en el Incan, y luego que ya había muerto, pero todo resultó ser una mentira. El hombre terminó escrachado en las redes sociales luego de que varias personas contaran que también les pidió plata con diferentes historias para conmoverles.
Según contó una mujer, el sujeto se hace llamar Julio César y el pasado 19 de mayo llegó hasta una iglesia evangélica de Luque para pedir ayuda económica. Contó que su señora estaba internada y que necesitaba dinero para viajar hasta Loreto, donde supuestamente iba a vender un animal para luego regresar con plata para afrontar los gastos médicos. Como la historia parecía creíble, varias personas decidieron darle una mano.
Pero el martes volvió a aparecer con un relato todavía más dramático. Esta vez aseguró que su esposa había fallecido y que necesitaba G. 2.300.000 para que una funeraria pudiera trasladar el cuerpo hasta su localidad. Dos hombres incluso se ofrecieron a acompañarlo y ayudarlo con las gestiones.
“Para que ‘no le jodan’ anga al señor que vive una desgracia y quedaba solo, ya que todos sus hijos están en Buenos Aires y él ni teléfono gua’u tiene”, señaló una mujer que participó de la ayuda.
Sin embargo, al llegar al Incan, el hombre habría aprovechado un descuido para desaparecer. Como no le entregaron dinero en efectivo, se fue y se rajó del lugar. Los voluntarios empezaron entonces a verificar la información y descubrieron que no existía ninguna mujer fallecida con las características que había mencionado. Tras recorrer la morgue y varias dependencias del hospital, concluyeron que todo habría sido un intento de estafa.
Después de que Infontano Luque publicara el caso, comenzaron a aparecer decenas de comentarios de personas que afirmaron conocer perfectamente al supuesto estafador y que ya habían pasado por situaciones similares.
Es conocido en la zona
“La semana pasada llegó en casa con la misma historia y colaborando G. 100 mil para su pasaje a Chinokué, supuestamente para ir a vender una vaca, he’i. Mi marido le llevó hasta la ruta para subir en un colectivo y un conocido le vio y le avisó a mi esposo que el señor era un estafador”, escribió una mujer.
Otro internauta recordó una experiencia que tuvo años atrás con el mismo hombre. “También se hacía encontrar una cadena de oro frente a la ruta y te decía: ‘Mirá un poco la suerte de los dos. Te vendo por G. 200.000 la cadena’. Y era fantasía. Hace años atrás, frente al km 5, zona Multiplaza, me hizo así”, comentó.
Los reclamos no terminaron ahí. Un vecino de Costa Sosa también contó que el karai recorría la zona ofreciendo adhesiones para una pollada. “Por Luque también recorrió vendiendo adhesiones para pollada a G. 15.000. Yo compré dos y le di G. 50.000. Me dijo que ya me daba mi vuelto y se rajó con mi G. 50.000”, relató.
Con los escraches multiplicándose en Facebook, varios luqueños advirtieron a la ciudadanía que tenga cuidado con este tipo de historias. Muchos reconocieron que actuaron de buena voluntad.