“Yo ya no voy a contratar gente de 20 ni 30 años”. Así de contundente fue el empresario gastronómico Carlos Garay al contar una experiencia que, según dijo, lo llevó a cambiar su postura a la hora de buscar personal joven para su restaurante.
Garay relató que recientemente uno de sus empleados, a quien calificó como “un excelente muchacho”, decidió renunciar. Al preguntarle el motivo, recibió una respuesta que lo dejó sorprendido: “No quiero más trabajar”.
El empresario aseguró que no entendió la decisión y cuestionó qué hará el joven a partir de ahora para mantenerse.
Según contó, el muchacho habría decidido dedicarse a trabajar como Motobolt, situación que pichó a Garay.
“No tengo nada contra los Motobolt, pero ya no voy a contratar gente de 20 y 30 años”, afirmó.
Para el empresario, los jóvenes que recién están comenzando su vida laboral deberían aprovechar las oportunidades para ganar experiencia, aprender y entender lo que implica tener un empleo.
“Vos estás comenzando si tenés 20 años, vos tenés que empezar a trabajar, empezar a moverte, empezar a entender lo que es un trabajo y venís y me renunciás”, lanzó.
Quiere gente de 40 para arriba
Tras esta mala experiencia, Garay dijo que decidió apuntar a trabajadores de mayor edad para su negocio.
“A partir de ahora voy a trabajar con gente de 40 a 50 años para adelante”, sostuvo.
Incluso aseguró que las puertas de su lugar de trabajo estarán abiertas para personas de 40, 50, 60 y hasta 70 años.
“Si vos tenés 40, 50, 60 años y todo, vas a ser bienvenido en mi lugar de trabajo, te voy a pagar bien, te voy a dar un buen trato, te voy a dar todo”, afirmó.