Las filas para ver el Vía Crucis eran larguísimas.
Era Viernes Santo y todo estaba tranquilo, hasta que un ruidazo rompió la calma y alertó a los feligreses en el barrio Guaraní de Pedro Juan Caballero.
En ese momento, todos miraron hacia la calle y ahí estaba ella: una joven con una enorme panza, embarazada de 8 meses, tirada en el suelo.
La gente corrió a ayudarla como pudo, mientras policías que estaban en el lugar la alzaron rápido y la llevaron al hospital. Se trata de Larissa, de 27 años, quien iba en su moto y, para no llevarse por delante a la multitud que participaba del vía crucis, pegó una frenada que le jugó en contra.
Según contó a EXTRA el comisario Emigdio Martínez, jefe de la Comisaría 13ª, el accidente ocurrió cerca de las 19:00. Aclaró que la joven no venía rápido porque había mucha gente, pero al apretar el freno delantero perdió el equilibrio y cayó de golpe en plena calle.
“Nosotros teníamos cintas para aislar el lugar porque el vía crucis se hacía en la calle misma, pero seguramente no vio eso o se distrajo”, agregó.
Milagrosamente, los feligreses no fueron atropellados ni rozados.
“Fue una caída casual, frenó y se cayó”, resumió. Además, confirmó que la joven no llevaba casco en el momento del accidente.
Por suerte, tanto ella como su bebé están fuera de peligro. Fue atendida de inmediato en el hospital, recibió medicamentos y quedó en observación.
Sin embargo, hay un dato que llamó la atención: ese mismo día, horas antes, ya había ido al área de maternidad y la médica le había retado y recomendado que no vuelva a usar motocicleta, pero igual salió otra vez y terminó en el suelo en plena procesión.