26 sept 2026

El chofer de Bolt era demasiado amable y estafó a una abuela que salía de la misa

Le pasó un alias equivocado y después se ofreció a ayudarla.

20260926-005materialA,ph01_26618_69777626.jpg

Viaje corto. La pasajera dice que el chofer aprovechó que tenía su teléfono para hacer la transferencia.

ILUSTRACION

Estaba oscuro y, como no querían caminar, doña Tomasa Alonso (63) y su nieta pidieron un Bolt. Ambas habían salido de la misa y desde ahí hasta su casa, en Fernando de la Mora, eran apenas unos dos minutos.

El conductor las recogió frente a una capilla y las llevó hasta la dirección indicada. Como Tomasa no tenía efectivo, le avisó al conductor que quería pagarle por transferencia.

Ahí mismo, abrió su cuenta del banco y anotó el alias que le pasó el conductor. Pero el dato que le había dado era incorrecto y la transferencia no podía hacerse.

Entonces, el conductor le ofreció ayudarla. Le pidió el celular para supuestamente mirar el alias y hacer el pago. Ella, confiada, le pasó.

“Y ahí él apretó lo que apretó. En eso le dije a mi nieta para que se baje no más ya. Y después le pedí otra vez mi celular”, relató.

Según doña Tomasa, después el hombre le devolvió el celular y le dijo que parecía que no tenía internet, pero todo resultó ser una estrategia para estafarla.

Como ya estaba frente a su casa, ella decidió pagarle en efectivo. Entró, buscó G. 10 mil y salió de nuevo a pagarle. El conductor incluso no se apuró para nada.

“Yo no le dejé el celular. Yo le saqué y entré en mi casa y saqué el G. 10.000. Él tranquilamente ahí estaba sentado, esperando, sonriendo”, contó. Incluso, el hombre ni siquiera corrió.

Más tarde pilló

Doña Tomasa entró a su casa y siguió con lo suyo. Pasaron unos minutos y volvió a mirar su celular. Ahí se llevó el susto. Faltaban G. 700 mil de su cuenta.

Primero revisó una y otra vez porque no entendía qué había pasado. Después se acordó de que le había dado el celular al conductor para que supuestamente le ayudara con el pago.

Al revisar los movimientos, vio que los 700 mil habían sido enviados a otra cuenta, que estaba a nombre de otra persona. Doña Tomasa fue al banco para averiguar qué podía hacer y después fue hasta la Comisaría 53ª de San Lorenzo.

En la aplicación aparecía que el conductor se hacía llamar Jaime. Su hijo incluso lo llamó después para preguntarle por los G. 700 mil. El hombre atendió y dijo que sí, que era Jaime, pero negó haber hecho esa transferencia.

“No sé lo que es lo que se pasó. Yo no desconfié que me iba a estafar o algo, porque me dijo pues, en mi inocencia también. Me dijo ‘señora’, así amablemente, y ahí yo caí”, relató.

Pide que lo castiguen

La familia también se comunicó con Bolt para hacer el reclamo. Según Doña Tomasa, desde la empresa les respondieron que no podían hacerse responsables porque “no era la forma de pago”, ya que se trató de un acuerdo entre ella y el conductor. De esa manera, la empresa se desligó del caso y la familia quedó sin una solución por parte de la plataforma. Tomasa ahora quiere que su caso se conozca y que la gente sepa lo que, según ella, hizo el conductor. También pide que le cancelen la cuenta para que no pueda seguir trabajando en Bolt.

“Que le cancelen la cuenta, porque una persona así no puede trabajar en Bolt. Nosotros, los adultos mayores, usamos mucho este servicio y puede hacerle cualquier cosa a otra persona. A lo mejor no le roba su plata, pero puede hacer cualquier cosa”, pidió.