Por cuestiones de salud, un hombre de 54 años viajó a Buenos Aires, Argentina, quedándose allá cerca de tres años, tratando de recuperarse mientras estaba lejos de su casa que queda en el kilómetro 8 Acaray, fracción Portal del Este, en Ciudad del Este.
En todo ese tiempo, su vivienda quedó en Paraguay, hasta que finalmente decidió volver a nuestro país con la idea de retomar su rutina, volver a entrar a su domicilio y seguir su vida con normalidad. Pero cuando llegó, encontró que la vivienda estaba cerrada, amurallada y con candados por todos lados. No había forma de entrar. Quedó afuera, sin poder sacar sus cosas y ni siquiera ver en qué estado estaba todo adentro, con la vivienda totalmente inaccesible.
En medio de eso, el Ministerio Público abrió una investigación que apunta a la exesposa del hombre y a la hija de ambos, de 54 y 27 años. Según la denuncia, ambas habrían ingresado al inmueble mientras él estaba fuera del país por su tratamiento y habrían seguido viviendo en la propiedad sin autorización del propietario, según lo que se investiga.
El problema no quedó solo en la ocupación de la casa. El óga jára también denunció que, al volver, empezó a notar que faltaban varias pertenencias personales y documentos importantes, entre ellos papeles vinculados a la compra de la misma vivienda, lo que generó aún más tensión en el caso.
Con la denuncia ya en la Fiscalía, el tema empezó a moverse de a poco: fueron apareciendo declaraciones de gente que sabe algo del asunto, papeles y hasta algunos mensajes que salieron en la investigación y que se agregaron al expediente. Con todo eso sobre la mesa, la fiscala Julia González Medina decidió avanzar e imputar a madre e hija, de forma preliminar, por apropiación.
Además, la Fiscalía pidió un lapso de cuatro meses más para seguir juntando datos, hacer las diligencias que todavía faltan y ordenar bien todo lo que hay en el caso, antes de tomar una decisión más definitiva sobre cómo sigue todo.