Rodeado de decenas de tablas, pinturas y sus filosas herramientas, don Pedro Benítez, un carpintero de Concepción, pasa sus días enteros fabricando canoas de distintos tamaños. La paciencia es su virtud, ya que este trabajo conlleva mucha atención, esmero y aguante, por los detalles, las curva y en elegir la madera con la textura y resistencia perfecta.
El carpintero contó a EXTRA que desde hace más de 20 años trabaja en esto y cada día lo apasiona más, ya que al ver sus creaciones y saber que puede hacer este tradicional medio de transporte de agua se siente reconfortado. Relató que aprendió este oficio cuando era muy joven, en un fábrica de lanchas de su ciudad, tras los años, viendo su gran talento, decidió animarse y abrió su propia carpintería de canoas, hoy conocida como “Carpintería Ybyraro”, el nombre hace alusión al tipo de madera que usan para hacer los botes.
“Entre tres trabajamos ahora en la carpintería, nos lleva dos días y medio terminar una canoa, pasa que trabajamos por pedido y hasta terminar nos vamos de seguido. También mi hijo de 14 años ya aprende a hacer ahora”, comentó Benítez.
Resaltó que gracias a este humilde, pero poco conocido trabajo, mantiene a su familia y gana su pan de cada día. “Lleva mucho cuidado hacer una canoa, eso sí que resista mucho tiempo depende mucho también de su dueño, porque requiere cuidado, algunos dejan en la lluvia o en zonas donde le entran agua por dentro por días y así se puede descomponer la madera”, alegó.
Son muchos los pedidos que recibe don Pedro, ya que es conocido por su buen trabajo, además de su buen precio. Una canoa de 4 metros y medio sale G. 3.800.000, y el más largo, de 5 metros, cuesta G. 4.300.000. Los interesados pueden contactar con don Pedro al (0984) 501 429.