El neumólogo y exministro de Salud, Carlos Morínigo, lanzó un duro mensaje contra la situación del sistema sanitario público, apuntando indirectamente al gobierno del presidente Santiago Peña.
A través de sus redes sociales, el médico describió una escena cotidiana en los consultorios del IPS: pacientes con recetas en mano y una respuesta que se repite como un eco doloroso: “no hay”.
“Hoy estoy en un consultorio del IPS… y me duele”, escribió Morínigo, reflejando la impotencia que atraviesan profesionales de la salud cuando no pueden garantizar tratamientos básicos. Según relató, el momento más crítico no es el diagnóstico, sino el silencio que queda cuando el paciente confiesa que no tiene dinero para comprar medicamentos.
El especialista fue más allá y dejó al descubierto el desgaste emocional que genera esta situación: “Uno estudia para curar… pero nadie te enseña qué hacer cuando el sistema te obliga a fallarles”. Agregó: “quiebra, desgasta y consume” a quienes están en la primera línea de atención.
En su publicación, Morínigo también cuestionó lo que calificó como “indiferencia” y “falta de compromiso” de las autoridades. Reclamó decisiones urgentes: “La salud no puede esperar. No es un discurso. Es la vida de nuestra gente”. Hizo un llamado directo a la empatía y al “patriotismo real”, insistiendo en que detrás de cada medicamento faltante hay una historia y un paraguayo que merece dignidad.
“Hoy hablo como médico. Pero sobre todo, como ser humano. Y ya no podemos seguir así… Che kane’o”, escribió.
Morínigo, en contacto con Monumental 1080 AM, reiteró sus palabras. “Nos mintió a todos… el golden boy (el chico de oro), el del perfecto inglés, que recorrió el mundo diciendo que somos grado de inversión, toda esa perorata que dice siempre, pero ndajaguerekói salbutamol”, expresó.
Comentó que los pacientes no tienen cómo comprar sus medicamentos y terminan abandonando el tratamiento. Luego eso se convierte en un gasto todavía más grande para el Estado, porque la persona vuelve grave.
Cuestionó que no esté al tanto de lo que pase realmente a su alrededor, sino que dependa netamente de sus ministros. “No puede alegar que no sabe, y si no sabe, su gente de abajo le está mintiendo y tiene que barrer a todos. Si ya le estamos diciendo… Quiere decir que no le importa un carajo”, remató.