El escándalo por el lujoso festejo de 15 años que salpicó a la Gobernación de Concepción sigue generando polémica en la política.
Ayer, la Cámara de Senadores aprobó que la administración del programa Hambre Cero en Concepción y Alto Paraná deje de estar en manos de las gobernaciones y pase al Ministerio de Desarrollo Social.
La decisión se tomó durante la primera sesión tras el receso parlamentario, luego de que el senador colorado Silvio “Beto” Ovelar pidiera tratar el tema sobre tablas para retirar el manejo del programa a la Gobernación de Concepción.
En medio del debate, la senadora Lizarella Valiente planteó ampliar la medida para que también alcance al departamento de Alto Paraná. La propuesta fue acompañada por el pleno y quedó incluida en el proyecto.
Le dijo de todo
El senador liberal Dionisio Amarilla lanzó una filosa intervención y pidió que el recorte también llegue a Itapúa, apuntando directamente contra el gobernador Javier Pereira Rieve.
“Me encantaría que se le incluya a Itapúa. Hijo de put* en mayúsculas. Pereira Ravi re contra hijo de put*. Miserable, asqueroso. El verdadero cerdo del nuevo liberalismo”, tiró con todo el senador.
El proyecto aprobado ahora deberá pasar a la Cámara de Diputados para su estudio. Si finalmente se convierte en ley, el programa Hambre Cero en esos departamentos quedará centralizado en el Ministerio de Desarrollo Social, sacando su manejo a las gobernaciones.
Otros escándalos que ya salpicaron a la Gobernación
La polémica no es nueva para el gobernador de Itapúa. En los últimos años, su gestión ya estuvo envuelta en varios cuestionamientos que lo dejaron “en la mira” de la gente y de la justicia.
Uno de los líos más feos pasó a principios del año pasado, cuando los propios profes de las escuelas de Cambyretá mostraron que los paquetes de la merienda escolar llegaban casi vacíos.
En vez de tener una buena cantidad de galletitas, las bolsitas traían apenas dos o tres coquitos. Para colmo, se denunció que el gobernador pagaba mucho más caro por cada plato de comida que otros intendentes de la zona, dejando un “agujero” de unos 12.000 millones de guaraníes.
En el 2025, también saltó que la Gobernación compró equipos para los hospitales a precios de oro. Por ejemplo, una mesa para operaciones que cuesta normalmente 40 millones, ellos pagaron 161 millones. Casi cuatro veces más.
Llamativamente, Pereira se hizo de una fortuna de la noche a la mañana. Cuando empezó en la política no tenía casi nada y ahora su fortuna creció llegando a tener más de 7.300 millones de guaraníes.