07 ago 2026

Desde hace 3 años ruegan a la ANDE por luz, pero nadie les responde

Indígenas del Chaco están cansados de hacer trámites y gastar en viajes a Asunción, ahora evalúan medidas de fuerza.

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Victoriano Franco, líder de la comunidad lamentó la situación en la que viven sin electricidad.

Casi 3 años llevan esperando una respuesta 22 familias indígenas de la aldea Quebracho Colorado, de la comunidad Laguna Pato, en el distrito de Villa Hayes, Presidente Hayes. El pedido es simple: quieren que la energía eléctrica llegue hasta sus viviendas.

Los pobladores, del pueblo Sanapaná, vienen realizando gestiones ante el Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) y la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) desde diciembre de 2023. Incluso tienen documentos que respaldan los trámites realizados.

El primer pedido formal fue presentado el 6 de diciembre de 2023 ante el INDI. En aquella ocasión, el líder comunitario Victoriano Franco explicó que necesitaban electricidad para las viviendas sociales que estaban gestionando y señaló que la red eléctrica ya llegaba hasta la comunidad Laguna Pato, ubicada a unos 5 kilómetros.

Con el paso del tiempo, las viviendas finalmente fueron construidas mediante gestiones ante el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH), pero las familias se encontraron con otro problema: las casas fueron entregadas sin conexión eléctrica.

“Las comunidades vecinas ya cuentan con energía eléctrica y la extensión de las líneas está a muy corta distancia. Desconocemos por qué no escuchan nuestros reclamos”, manifestó Franco.

Gastan plata para pedir algo básico

El líder comunitario contó que durante estos casi tres años tuvieron que realizar varios viajes hasta Asunción para seguir sus expedientes y reclamar una solución.

Cada viaje representa un gasto de pasaje, comida y, en algunos casos, alojamiento, algo que golpea todavía más a una comunidad con pocos recursos.

Según Franco, una de las respuestas que recibieron durante este tiempo fue que no existe presupuesto suficiente para realizar la obra.

Pero las familias ya están cansadas de esperar. El pasado 4 de agosto volvieron a presentar formalmente el pedido para reiterar que necesitan una solución.

La falta de electricidad afecta directamente la vida diaria de las familias, que no pueden utilizar con normalidad sus viviendas para realizar actividades básicas.

Ante la falta de respuestas concretas, el malestar va creciendo en la comunidad. Franco señaló que los pobladores incluso analizan realizar medidas de fuerza para llamar la atención de las autoridades.

Una de las posibilidades que manejan es el cierre de rutas, aunque esperan que antes de llegar a esa situación alguna institución del Estado finalmente atienda el reclamo.

Mientras tanto, las 22 familias siguen esperando que la luz llegue a sus casas.