Banderas, cintas y velas rojas. Estos son los elementos distintivos de la veneración al Gauchito Gil, santo pagano muy difundido en las rutas del norte de la Argentina.
En Las Mercedes, Corrientes, está Manuel Gutiérrez (48), un devoto del santito desde que era pequeño.
El hombre pasaba por una mala situación económica y pidió a Gauchito que le diera una mano con trabajo y salud.
Desde el 2011 cumple su promesa de servir platos de mbaipy, un plato tradicional correntino (y también paraguayo), de harina de maíz y carne.
Con su esposa paraguaya, Adolfina Osorio González, pronto formaron el “Grupo Mbaipy 8 de Enero”, con más de 200 integrantes, para seguir ofreciendo algo de comer a los peregrinos que llegan al santuario.
“Gracias a donaciones de promeseros, mañana (por hoy), vamos a servir 5.000 platos de mbaipy”, comentó Gutiérrez a EXTRA.
La ayuda viene de delegaciones argentinas y paraguayas. De hecho, una caravana partió ayer desde San Pedro del Paraná, Itapúa para la celebración.
“Para mí es algo muy grande, porque nunca pensé que se haría tan popular mi acción. Ahora desde todos lados me llaman a decirme que van a apoyar la causa”, indicó.
Los promeseros y peregrinos piden más por salud, trabajo y hasta cosas materiales como una casa o un vehículo.
Devoción popular
El gaucho Antonio Mamerto Gil Núñez nació en 1840 en Pay Ubre, cerca de Mercedes. Se dice que peleó en la Guerra de la Triple Alianza y luego fue reclutado para formar parte de las milicias proviciales, pero Ñandejára, el dios guaraní, se le apareció en los sueños y le dijo: “No quieras derramar sangre de tus semejantes” (contra los paraguayos). No dudó y desertó del Ejército.
Esa rebeldía, y conquistar a la mujer que pretendía un comisario, fueron algunos de los motivos de su sentencia de muerte. Tras mantenerse un tiempo al margen de la ley, finalmente fue capturado cerca de Mercedes y asesinado un 8 de enero de 1878.
La Iglesia Católica no lo considera un santo, más bien una figura popular. Desde los 90’, en varios tramos de rutas paraguayas hay nichos en su honor.