Un feroz guyryry se viene en el Congreso Nacional tras el pedido formal que hizo el senador Eduardo Nakayama al presi de la Cámara de Senadores, Basilio “Bachi” Núñez.
El pedido puede traer roncha, justamente porque anda de moda el tema de los títulos: quieren saber cuántos funcionarios están cobrando una platita extra en sus sueldos por supuestamente tener títulos de grado, posgrado o especializaciones umía.
Los que están en la mira son aquellos que tienen cartones de dudosa procedencia y además saltó el nombre de la Universidad Sudamericana, una institución que viene sumando denuncias por presunta falsificación y “venta” de títulos.
Parece que todo viene tras el escándalo del exsenador Hernán Rivas, quien llegó a ser nada menos que presidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) con un título bajo sospecha, expedido por la mencionada universidad.
Nakayama exige luego que se haga una verificación de pe a pa. Quiere ver cada uno de los certificados de estudios, los títulos y los diplomas kuéra y que todos sean originales.
El senador avisó que, si pillan alguna inconsistencia, alguna jugada turbia o si directo no aparecen los papeles reales, se va a exigir que se armen las denuncias correspondientes ante el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y el Consejo Nacional de Educación Superior (Cones).
Directo a la Justicia
Pero la cosa no queda ahí porque si hay señales de cobro indebido de bonificaciones o enriquecimiento ilícito; o también si solo intentan joderle su revisión con el falseamiento de documentos públicos, va a accionar contra el responsable que deberá ir directo a la Fiscalía y si amerita incluso a la cárcel, indicó.
Según el legislador liberal, esta movida busca cuidar la plata del pueblo y asegurar que la gente que labura en la administración legislativa sea “idónea y honesta”, como corresponde, he’i.
JEM empezó la limpieza
En el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) ya dio el primer hachazo. Hace un mes, rajaron a Widilfo Arévalo Acevedo, quien se desempeñaba como director interino de la Dirección de Gestión Interna. El nombre del abogado saltó por un detalle no menor: figura en la famosa lista de los 65 egresados de la Universidad Sudamericana.