Con la nariz tapada con su bufanda, Max Soares tuvo que viajar ayer en colectivo desde Lambaré rumbo a su trabajo.
Su problema no fue el frío, sino que un pasajero se olvidó de algo muy importante.
“Gente que no usa desodorante y sube al bondi. Encima cierra la ventana”, escribió en sus redes sociales.
Después remató diciendo que “el chivo estuvo potente”.
Su publicación enseguida se llenó de comentarios de personas que dijeron pasar por la misma situación. Una joven contó que en los colectivos se siente de todo: olor a cabellerane (las chicas), a ropa sucia, a cuerpo sin bañar, katî y otros olores desagradables. Incluso aseguró que también le tocó viajar en autos de Bolt y Uber donde algunos conductores tenían muy mal olor.
Alejandro Pérez, conductor de Bolt de Capiatá, contó a EXTRA que muchas veces le toca llevar pasajeros con mal olor y que no le queda de otra que bajar las ventanillas, aunque haga un frío de aquellos.
Viaje insoportable
Celia Franco también contó que muchas veces sube al colectivo y enseguida siente el famoso hag̃uino. Explicó que con este clima la ropa tarda más en secarse y mucha gente intenta tapar el olor con perfume, pero para ella eso empeora todavía más la situación, sobre todo cuando usan fragancias muy fuertes. “El viaje se vuelve insoportable porque muchas veces me toca ir parada, toda apretada entre los demás pasajeros”, señaló a EXTRA.
Entre los comentarios también aparecieron conductores de Moto Bolt, quienes prácticamente hicieron un pedido desesperado a los pasajeros para que no se olviden del baño antes de subir."Esto va para los clientes de Moto Bolt. ¡Pejahu na por favor! Hevine ha iñakãne lo mitã (colita y cabeza sucias) Pemonemba asiento ha casco. ¡Qué locura!”, escribió uno.
Otro chofer contó que trabaja tanto en Moto Bolt como en Bolt Auto y que en ambos servicios le toca llevar gente que, además de tener katî ensucia más de la cuenta los vehículos. “Hay mucho del tipo de gente puerca, que no atiende ni entiende, ensucia más de lo que debería o huele horrible”, comentó.
Pero las críticas fueron para ambos lados. Varias personas señalaron que también les tocó viajar con conductores de plataformas con la ropa sucia, desaliñados y con mal olor.
Piden aplicar vieja técnica
Otros aprovecharon para recordar que el frío no es excusa para dejar de bañarse. “Cuando el tiempo está así no se olviden que igual se pueden bañar. Ani ko’êro el olor a sobako, jurune y pyne nos obliga a abrir las ventanas del colectivo”, escribió una persona. Otro fue más directo: “La gente cuando refresca un poco ya no se quiere bañar”. Entre las bromas, uno recomendó que por lo menos practiquen la técnica de “las aletas y el motor”, en referencia a lavarse las partes íntimas y bajo el brazo. Hoy la mínima será de 13 grados y la máxima solo de 17, el frío sigue.
“Hay pasajeros que suben con mucho olor. Tengo que bajar la ventanilla y poner perfume dentro del auto. Algunos tienen mal aliento y se siente cuando se acercan para indicarte el camino. A otros se les nota que hace rato no se bañan. Pero no les podés decir nada porque enseguida te reportan”, opinó Alejandro Pérez, conductor de Bolt.
“Está muy bien que la gente se bañe y huela rico siempre, pero algunos choferes avei, Ñandejára. Todo sudado y con mal olor. Están trabajando y tienen que ser limpios. Uno tiene que abrir la ventanilla para poder respirar, porque agarra todo el mal olor y da vergüencita ajena decirles ‘¡bañate chamigo! ", expresó Martita Rojas, pasajera/Itaugua.