Para que no lo reconocieran, Douglas Fernando de Jesús Hartkoff se cambió la cara y hasta se hizo alargar las piernas, pero ni así logró desaparecer del mapa. El sicario brasileño, buscado en su país por homicidio, cayó ayer, lunes 24 de agosto, en una lujosa casa del Residencial Euroville, en La Paloma, Canindeyú, durante la Operación Espejismo. Con él fueron detenidos otros cuatro brasileños que, según los investigadores, estarían ligados al PCC y a una estructura que también aparece relacionada con drogas, armas y el tráfico de medicamentos.
Douglas tenía un cambio bastante grande encima. Antes medía 1,60 metros y ahora llega a 1,65. Para conseguir esos cinco centímetros no se puso simplemente a “estirarse” las piernas, sino que pasó por una cirugía complicada. En este tipo de procedimiento se corta el hueso de la pierna y se coloca un aparato que va separando lentamente las partes, de a poquito, mientras el cuerpo va formando hueso nuevo en ese espacio. El proceso lleva meses y no es ninguna pavada.
Y tampoco se quedó solamente con los cinco centímetros. También se habría operado la cara para cambiar sus facciones y ser prácticamente irreconocible para quienes lo buscaban en Brasil. Según los investigadores, la idea era cambiar tanto su aspecto que las fotos que tenían las autoridades ya no coincidieran con el hombre que tenían enfrente.
Según una publicación de Folha de S.Paulo del 20 de octubre de 2022, el costo de una cirugía de reconstrucción y alargamiento óseo rondaba entre G. 163 millones y G. 280 millones, aproximadamente. El dato fue proporcionado por el ortopedista y traumatólogo Ricardo Girardi, especializado en este tipo de procedimientos. No hay datos sobre cuánto habría pagado Douglas por su intervención.
Pero, por más plata y cirugía que haya metido, algo lo delató. El intercambio de información entre las autoridades paraguayas y brasileñas permitió confirmar que el hombre cambiado de pies a cabeza era nada menos que Douglas Fernando de Jesús Hartkoff, quien tenía una orden de captura por homicidio doloso en Brasil.
Douglas es señalado por un violento crimen ocurrido en Brasil. Según los investigadores, él y otros integrantes de un grupo se habrían vestido como agentes de un organismo especial para hacer creer que estaban realizando un operativo. Con esa fachada entraron para sacar a una persona y luego la víctima terminó ejecutada. Investigaciones brasileñas ya lo buscaban por ese caso.
Después del crimen, el hombre habría cruzado hacia Paraguay y pasado aproximadamente un año escondido en la zona de La Paloma. Pero, aparentemente, no quería conformarse con cambiarse la pinta. Los investigadores también manejan que estaría buscando conseguir documentación paraguaya como naturalizado, para moverse con otra identidad y hacer todavía más difícil que lo relacionaran con su pasado en Brasil.
El nombre de la operación, “Espejismo”, justamente viene de eso. El hombre intentó convertirse en otra versión de sí mismo: otra cara, otra estatura y, aparentemente, hasta otra identidad.
La caída se produjo después de tres allanamientos realizados en La Paloma. Douglas estaba junto a Luiz Gustavo Alves, quien es buscado en Brasil por tráfico de drogas; Eder Oliveira da Silva, también requerido por tráfico de drogas; Cleverson Gonçalves y Tayla Gomes de Campos. En el caso de Eder, incluso se habría presentado con un documento brasileño a nombre de otra persona, pero los investigadores terminaron descubriendo quién era realmente.
Los investigadores sospechan que el grupo tendría vínculos con el PCC, el Primer Comando de la Capital, y que la estructura no se movía solamente con drogas y armas. La investigación también viene siguiendo la pista de una red relacionada con medicamentos falsificados y traficados, entre ellos productos a base de tirzepatida y testosterona.
Ese hilo apareció después de la Operación Narciso, realizada el 12 de agosto en Ciudad del Este, donde las autoridades golpearon una estructura dedicada a la falsificación y tráfico de estos medicamentos. A partir de la información compartida con la Policía Federal y la Policía Civil de Paraná, los investigadores llegaron hasta los movimientos del grupo en Canindeyú.
En las casas allanadas también encontraron un verdadero arsenal, con fusiles, rifles, escopetas, pistolas, municiones y otros objetos. Además, fueron incautados celulares, una computadora y dos camionetas que, según los investigadores, serían vehículos denunciados como robados en Brasil.
En total fueron cinco los brasileños detenidos. Tres eran objetivos directos del operativo y ahora los investigadores deben definir qué papel cumplía cada uno. También había dos paraguayos en la vivienda, pero no quedaron detenidos porque, de acuerdo con los primeros datos, estaban de visita y no formarían parte del grupo investigado.