En el barrio Sirena de Ayolas, en Misiones, la Policía no fue precisamente a buscar sevo’i en una chacra.
A eso de las 19:40 del miércoles, una comitiva fiscal y policial cayó hasta una vivienda con orden judicial en mano, sospechando que ahí se movía algo más que agricultura casera. Y no fallaron.
El dueño de casa, Rodrigo Fabián Cuevas Paredes, de 39 años, terminó siendo el protagonista de la noche. En su patio no había rastros typycha hũ, sino unas plantitas bastante más alegres, que los intervinientes identificaron como marihuana.
Al entrar y revisar bien el lugar, los agentes comenzaron a juntar evidencias como si fuera cosecha: bolsitas con hierba picada, otras sustancias de color amarillento que serían crack, polvo blanco que apunta a cocaína, además de una rama seca y las ya famosas dos plantitas. Como si fuera poco, también se llevaron un celular Samsung que podría contar más de lo que su dueño quisiera.
El operativo fue encabezado por el fiscal José Raúl Agüero, acompañado por su equipo, policías de la Comisaría 8ª y los muchachos del Grupo Lince, que rodearon la zona para que nadie se escape del cultivo. Todo esto dentro de una investigación por presunta infracción a la ley antidrogas.
Tras confirmar lo que había en la casa, el fiscal no dudó y ordenó la detención del hombre, quien ya tendría antecedentes por temas similares, según los datos manejados. Primero lo llevaron a un chequeo médico y después directo al calabozo, donde quedó a disposición del Ministerio Público.