28 abr. 2026

Arranca puja por el salario mínimo: 61 mil’i más será si no hay cambio

Hoy se reúnen Gobierno, obreros y empresarios para definir propuesta. Los trabajadores quieren un sueldo digno para llegar a fin de mes sin hacer “magia”, pero los empresarios quieren una propuesta “seria” que no rompa la economía, ndaje.

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Apenas alcanza. En redes, los ciudadanos indican que el sueldo mínimo ya no alcanza para tener una vida digna.

Dreamstime.

Hoy a las 14:00 en la sede del Ministerio de Trabajo arranca la “pulseada” oficial para definir cuánto debe ser el aumento del salario mínimo legal.

La mesa tripartita será entre el Gobierno, representantes de las empresas y titulares de los sindicatos obreros para debatir y definir qué propuesta van a presentar al Congreso ya que el 30 de junio es la fecha límite.

₲ 61.000
Pese a la presión de sindicatos y al propio Santi Peña, mucho se habla que el aumento va a ser un “caramelito” de alrededor de G 61 mil, según la inflación anual del BCP.

Hendy la sitú porque el IPC (Índice de Precios al Consumidor) del Banco Central del Paraguay (BCP), que es el que define cuánto sube el sueldo mínimo, he’i que la inflación anual es bajita y que máximo un ₲ 61.000 lo que tiene que aumentar.

¿Qué piden?

Las centrales obreras se plantaron contra el IPC y proponen que debe haber otros factores para hacer una suba “real” como corresponde ante la inflación y el aumento de la canasta básica familiar.

Indican que debe reajustarse entre ₲ 600 mil y ₲ 750 mil (20% a 25% del salario base), mientras que otros sectores katu piden ₲ 7.500.000 de sueldo mínimo como para poder mantener a una familia.

El presi Santiago Peña soltó que es “injusto” un aumento tan pequeño (G. 61.000), pero tampoco ofreció una solución ante el dilema: dice que va a analizar la propuesta que le llegue.

La Unión Industrial Paraguaya (UIP) advirtió que, si el sueldo sube demasiado, se van a disparar los precios y argumentan que los negocios van a terminar en la informalidad.

Los empresarios piden que el análisis sea más “serio” y no una cuestión “política” para contentar, dejando de lado el impacto que tendría en la economía del país.