Un joven de 20 años con tres antecedentes penales entró a un taller mecánico de Luque. Encontró repuestos pequeños pero valiosos y los cargó en una mochila, pero cuando se iba a retirar, le sonó el estómago.
Se preparó un sándwich como en su casa, ante la atenta mirada de la cámara de seguridad. Con toda la calma del mundo, colocó los ingredientes y el toque final de mayonesa.
Contento con su victoria, festejó a la cámara mostrando su rostro bajo su quepis. Así pudieron dar con él esta madrugada en el barrio Maka’i.
“Este sujeto manifestó que es enfermo de adicción y que lo que hurtó en ese momento no era lo más importante sino lo que encontró en la heladera, porque tenía mucha hambre. Por eso entró a la propiedad y se preparó un emparedado, como decía el Chavo del 8”, manifestó el comisario Gustavo Paiva, jefe de la Comisaría 3°.
Se trata de Isidro López Coronel. Tiene antecedentes por abuso sexual en niños, robo agravado y hurto. Al darse cuenta que el personal en moto estaba detrás de él, intentó esconderse en una vivienda abandonada.
Ahora está a disposición de la fiscalía por este caso en el taller, pero también determinarán cuál es su destino, los juzgados que atienden sus otras causas abiertas, explicó el uniformado en entrevista a la 1020 AM.
La policía investiga para recuperar los repuestos que robó que alcanzan los G. 2 millones.