“Mba’éichapa, ¿Eipota añe’ẽ ndéve guaraní térã castellanope? ¿Guaraní?” Así, en guaraniete y susurrando, arranca uno de sus videos un joven paraguayo que encontró una forma bastante particular de hacer contenido en redes.
Se trata de Tomy, creador de contenidos de ASMR. Este tipo de videos busca provocar una sensación de relajación mediante susurros, sonidos suaves y movimientos lentos. A algunas personas les genera cosquilleo, tranquilidad y hasta sueño, por eso muchos ponen estos videos antes de acostarse y se quedan escuchando durante varios minutos.
Tomy incluso interactúa con quienes están del otro lado de la pantalla. Hace como que les peina, les acomoda el cabello o les pone crema, mientras habla despacito y casi al oído.
“Epyta’i upépe, mba’éiko la nde akãrague, iséko piko”, dice en otro de sus videos, mientras hace como si estuviera revisando y humectando el cabello de la persona que lo mira.
Sus videos duran varios minutos y, aunque están hechos pensando en un público paraguayo, también llaman la atención de personas de otros países. Algunos incluso preguntan en qué idioma está hablando. Para muchos paraguayos, en cambio, escuchar el guaraní en este tipo de contenido es motivo de orgullo.
Pero Tomy no es el único que llevó el jopara y el guaraní al mundo del ASMR. También está Nataly Casco, otra paraguaya que utiliza las manos, distintos objetos y, por supuesto, la voz bajita para crear sus videos. Publica contenidos en YouTube que pueden durar varios minutos, para que quienes la siguen simplemente se queden escuchando.
Nataly incluso mezcla el guaraní con sonidos que generan suspenso, jugando con diferentes ruidos y objetos para darle otra onda a sus videos.
Aunque hoy el ASMR está por todos lados, la idea no nació en un estudio ni en un programa de televisión. Comenzó a tomar forma en internet, dentro de foros y comunidades digitales de Estados Unidos, alrededor del 2007, cuando varias personas empezaron a compartir y comentar esa extraña sensación de relajación que les provocaban ciertos sonidos. En 2010, Jennifer Allen creó el nombre ASMR para describir esa experiencia.
Con los años, el contenido se fue expandiendo por todo el mundo y Paraguay tampoco quedó afuera. Además de Tomy y Nataly, hay otros creadores que hacen ASMR en guaraní, castellano o mezclando ambos idiomas, como Francis Viva, Neo, La Malita y otros.