El hospital de Siberia (Rusia), donde el viernes falleció una mujer, por un posible caso de peste neumónica fue aislado y unas 200 personas que contactaron con ella fueron puestas en cuarentena, según medios internacionales.
Además, países vecinos, como Kazajistán, Kirguistán y Uzbekistán establecieron medidas de precaución en sus fronteras, ante el riesgo de una posible propagación de enfermedades infecciosas.
El Gobierno de Moscú mantiene el secretismo sobre la situación, lo que genera una preocupación a nivel mundial, por los recuerdos de la reciente pandemia del coronavirus.
Las autoridades solo confirmaron que la paciente murió a causa de una “neumonía de etiología desconocida” y pidieron a la opinión pública que solo acudan a los canales oficiales para lanzar informaciones sobre el caso.
Según informaciones de medios locales y de pacientes, las restricciones de cuarentena afectaron no solo al hospital siberiano, sino también a varios centros sanitarios de Irkutsk.
“El intercambio rápido, completo y transparente de información en el marco del Reglamento Sanitario Internacional es esencial”, advirtió el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ante el secretismo de Rusia.
Trump no cree que sea un arma biológica
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó ayer que no consideran que el aparente brote de peste neumónica que afecta a la región rusa de Siberia sea un arma biológica, informó EFE.
El gobernante anunció que en breve hablará con su par ruso, Vladimir Putin, sobre el caso.
Respecto a la semejanza con la pandemia, dijo que “Rusia ahora tampoco dice gran cosa, pero sí aseguran que lo tienen totalmente bajo control” y que “pronto lo sabremos”.