Hace un poco más de un año, el español Eduardo estaba jugando un partido de tenis y, de repente, su corazón se paró. Tras casi una hora muerto, el joven logró sobrevivir. Sin embargo, asegura que, en ese tiempo, vio a su abuelo, fallecido hacía veinte años.
Eduardo contó en el programa Vamos a ver, cómo fue esa experiencia tan cercana a la muerte: “Cuando me desperté, tenía muy claro que había estado en un tribunal. Mi abuelo estaba a mi izquierda y estábamos expectantes para ver qué nos decían, si me tenía que quedar allí o si tenía que volver”.
“Me dijeron que tenía que volver, que no me podía quedar y que volver iba a ser muy duro físicamente. Yo tenía que volver a mi cuerpo, pero no podía porque no tenía fuerzas. Mi abuelo me empujó con una especie de soplido, de viento, que me ayudó a volver”, relató.
“Soy bastante cuadriculado porque soy ingeniero y esto era una cosa que me parecía increíble haberlo vivido, pero fue real”, agregó el joven que, además, explicó que, incluso, estando en parada cardiaca, sabía que había sido trasladado desde el hospital de Fuenlabrada hasta el hospital 12 de Octubre, ambos en Madrid y que, además, había sido escoltado por varios coches de policía.
En cuanto a la sensación que tuvo durante su visión junto a su abuelo, el joven recordó: “El estado emocional era muy neutro. No era como aquí, que estás feliz o triste, yo estaba muy tranquilo. Lo que me dio la capacidad de creerme lo que había pasado era que, desde arriba, yo había visto la ambulancia y dos coches de policía, uno delante y otro detrás”.
“En el traslado de un hospital a otro tuve otra parada y, en ese momento, por lo visto, es cuando tu alma o tu espíritu sale de tu cuerpo y yo pude ver todo eso”, ha agregado Eduardo que, además, ha apuntado: “A través de lo que he vivido, me di cuenta de que todo esto es real”.
“A pesar de que llevaba mucho más tiempo de lo que el protocolo decía, todos sentían que tenían que seguir intentando reanimarme”, cuenta. Fue entonces cuando empezó a entender lo excepcional de su supervivencia. “Ahora que lo veo, la realidad es que fue un milagro”.