18 sept 2026

El “santo volador”: 7 cosas increíbles que hacía San José de Cupertino

La Iglesia recuerda hoy a este particular santo, patrono de los estudiantes. Levitaba, habría curado enfermos, era relacionado con la bilocación. (Atendé bien lo que significa bilocación, te vas a sorprender).

san josé

¡Qué pro! ¿Cuánto de aura habrá tenido San José de Cupertino?

ACI Prensa

Si hay un santo que parece salido de una película, ese es San José de Cupertino.

El fraile italiano, nacido en 1603 y fallecido en 1663, es conocido especialmente por los relatos sobre sus levitaciones durante momentos de éxtasis religioso.

Pero esa no es la única historia sorprendente que rodea a su vida. La tradición católica le atribuye una serie de hechos extraordinarios y milagros, que él mismo relacionaba con la intercesión de la Virgen María.

Cada 18 de septiembre, la Iglesia Católica celebra su fiesta. Por eso, te contamos 7 historias sorprendentes del “santo volador”:

1. ¡Volaba por los aires!

San José de Cupertino caía con frecuencia en éxtasis mientras rezaba. Según los testimonios recogidos sobre su vida, en varias ocasiones habría sido visto elevándose del suelo frente a religiosos y fieles.

Una de las historias más llamativas cuenta que llegó a elevarse hasta una imagen de la Virgen que estaba a unos 3,5 metros de altura y besó al Niño Jesús que llevaba en brazos.

Otro relato todavía más impresionante habla de una enorme cruz que diez obreros no conseguían levantar para llevarla hasta la cima de una montaña.

Según la tradición, Fray José se elevó por los aires, tomó la cruz y la llevó hasta lo alto.

De ahí viene uno de sus apodos más famosos: el “santo volador”.

2. Los demonios “obedecían” una frase

Sus superiores le encargaron realizar exorcismos, pero José se consideraba indigno de tener ese poder.

Por eso, según los relatos sobre su vida, no ordenaba directamente a los demonios que abandonaran a la persona.

Utilizaba una frase en la que apelaba a la obediencia que debía a sus superiores:

“Sal de esta persona si lo deseas, pero no lo hagas por mí, sino por la obediencia que les debo”.

Los relatos aseguran que, después de pronunciarla, los demonios abandonaban a las personas.

3. Dicen que podía estar en dos lugares a la vez

A este fenómeno se lo conoce como bilocación, es decir, la supuesta capacidad de estar en dos lugares al mismo tiempo.

Uno de los relatos más conocidos ocurrió cuando José estaba en Asís, mientras su madre agonizaba en Cupertino.

Según los testimonios de la época, una gran luz apareció en la habitación de la mujer y ella habría visto a su hijo antes de morir.

Mientras tanto, en Asís, sus superiores encontraron a José llorando desconsoladamente.

Cuando le preguntaron qué le ocurría, respondió que su madre acababa de fallecer.

Posteriormente, varias personas aseguraron que el fraile había acompañado a su madre en sus últimos momentos.

4. Curaba con la señal de la cruz

Otra de las historias atribuidas a San José habla de supuestas curaciones.

Uno de los relatos cuenta que un hombre, bastante incrédulo, desafió al fraile y le pidió que lo curara de una llaga haciendo sobre ella la señal de la cruz.

José habría respondido con humildad y realizó la señal.

Según la tradición, la herida quedó curada.

También se le atribuyen otras curaciones: un ciego habría recuperado la vista cuando el santo colocó su capa sobre su cabeza, mientras que personas con problemas para caminar o mover sus brazos habrían sanado después de besar un crucifijo que él les acercaba.

5. Habría “leído” los corazones

Uno de los relatos más llamativos involucra al príncipe luterano John Frederick.

Según esta historia, el joven llegó a Asís acompañado por dos hombres, uno católico y otro protestante, y entró a una iglesia donde San José celebraba Misa.

Durante la consagración habría ocurrido algo extraño: el fraile no podía partir la Hostia Consagrada porque, según el relato, estaba “dura como una piedra”.

José comenzó a llorar y posteriormente se elevó cerca de un metro del suelo.

Sus superiores le preguntaron qué había sucedido y él habría respondido que se debía a la dureza del corazón de algunas de las personas presentes.

Al día siguiente, el príncipe regresó a la Misa.

Durante la consagración, según la tradición, una cruz en la Hostia habría adquirido un color negro. El episodio habría conmovido profundamente al príncipe y a su acompañante, quienes posteriormente se habrían convertido al catolicismo.

6. Hasta los animales se le acercaban

No solo las personas parecían sentirse atraídas por San José.

Según las historias sobre su vida, cuando atravesaba un campo y comenzaba a rezar, las ovejas se acercaban y se quedaban alrededor suyo mientras escuchaban sus oraciones.

También se cuenta que las golondrinas volaban en grupo alrededor de su cabeza y lo seguían durante varias cuadras.

Una escena bastante curiosa: el santo caminando y un montón de golondrinas siguiéndolo por el camino.

7. Habría anunciado la muerte de dos Papas

Y todavía hay más.

Una de las historias más conocidas cuenta que San José fue llevado ante el Papa Urbano VIII, quien quería comprobar personalmente si eran verdaderos los relatos sobre sus éxtasis y levitaciones.

Frente al Pontífice y otras personas, el fraile habría entrado en éxtasis y se elevó por los aires.

Pero eso no fue lo único que se le atribuyó.

Según la tradición, San José habría predicho el día y la hora de la muerte tanto de Urbano VIII como de su sucesor, el papa Inocencio X.

El santo de los estudiantes

Además de todas estas historias extraordinarias, San José de Cupertino es conocido como patrono de los estudiantes, especialmente de quienes deben afrontar exámenes.

La Iglesia celebra su fiesta cada 18 de septiembre, fecha en la que muchos fieles recuerdan al fraile italiano que pasó a la historia como el santo que, según la tradición, podía volar.