El fútbol y el Vaticano parecen haberse cruzado en una llamativa coincidencia que hoy vuelve a despertar la curiosidad de millones de aficionados. Después de que Alemania levantara la Copa del Mundo durante la época de Benedicto XVI y Argentina hiciera lo propio bajo el pontificado de Francisco, muchos se preguntan si León XIV será el protagonista de un nuevo capítulo de esta peculiar historia.
Antes de sacar conclusiones, conviene aclarar algo: no se trata de una profecía ni de una predicción. Es simplemente una coincidencia estadística que ha llamado la atención por la forma en que se han alineado los acontecimientos en los últimos años.
Benedicto XVI y la alegría alemana
Joseph Ratzinger fue elegido Papa en 2005. Durante el tiempo que estuvo al frente de la Iglesia Católica se disputaron los Mundiales de 2006, 2010 y 2014. Fue precisamente en esa tercera Copa del Mundo cuando Alemania, su país de origen, alcanzó la gloria.
La selección alemana conquistó su cuarto título mundial tras derrotar a Argentina en la final de Brasil 2014. Aunque Benedicto XVI había renunciado al pontificado en 2013, continuaba residiendo en el Vaticano como Papa emérito cuando sus compatriotas celebraron el título.
Francisco y la consagración argentina
En marzo de 2013, la tradicional fumata blanca anunció la elección de Jorge Mario Bergoglio como nuevo líder de la Iglesia Católica. A partir de entonces se jugaron los Mundiales de 2014, 2018 y 2022.
Y, de manera llamativa, también fue en el tercer Mundial posterior a su elección cuando la selección de su país natal alcanzó la cima. Argentina conquistó la Copa del Mundo en Catar 2022 después de protagonizar una final histórica frente a Francia, considerada por muchos como una de las mejores de todos los tiempos.
La incógnita de León XIV
Ahora todas las miradas apuntan hacia León XIV, elegido Pontífice en 2025. Si esta curiosa secuencia continuara, los Mundiales que marcarían su pontificado serían los de 2026, 2030 y 2034.
La inevitable pregunta surge casi por sí sola: ¿podría Estados Unidos repetir este patrón y conquistar el máximo trofeo del fútbol? ¿O habrá que esperar hasta 2034 para comprobar si el país natal del nuevo Papa logra, por primera vez en su historia, levantar la Copa del Mundo?