“Lo único que queremos ahora es sentirnos seguros, tener respuestas claras y volver a casa”, expresó Jake Rosmarin, un pasajero del crucero donde se reportaron casos de hantavirus.
El hombre actualiza su viaje en su cuenta de Instagram. “Hay mucha incertidumbre” a bordo, expresó en uno de sus últimos posteos.
El buque MV Hondius cubría la ruta entre Ushuaia, en Argentina, y Cabo Verde, un archipiélago frente a las costas de África, con 88 pasajeros y 59 tripulantes de 23 nacionalidades.
Los turistas están confinados en sus camarotes para limitar la propagación del hantavirus de la cepa Ande, que se transmite a los humanos a través de roedores salvajes infectados, como ratones o ratas, que secretan el virus por la saliva, orina y los excrementos. La caracterísitica de esta cepa es que es la única que se puede contagiar de humano a humano.
La hipótesis de la OMS es que la infección se produjo en tierra y que los infectados se unieron luego al resto de pasajeros.
Una segunda hipótesis es que varios de los participantes se dedicaban a la observación de aves y a otras actividades relacionadas con la fauna silvestre y visitaron islas con poblaciones importantes de roedores.
El hantavirus puede desarrollar problemas respiratorios y gastrointestinales graves.
El crucero de lujo atracará este sábado en el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, España.
Evacuarón a tres contagiados
Tres personas del buque afectado por un brote de hantavirus fueron evacuados este miércoles a Países Bajos. Los afectados necesitaban atención médica urgente en coordinación estrecha con autoridades.
De acuerdo con la radiotelevisión pública neerlandesa NOS, se trata de tres personas “graves pero estables”.
Pero no fue nada sencillo, porque los pacientes volvieron quedar varados por la avería en una cámara de aislamiento y recién esta madrugada se logró la evacuación total.
La operación técnica fue de alta precisión: un segundo avión de rescate voló desde Oslo, con escala en Málaga, para recoger a los afectados en la zona militar de Gando. Bajo un estricto protocolo de seguridad coordinado por la Guardia Civil y bomberos de AENA. El operativo duró casi 12 horas.
Víctimas fatales
Tres han muerto: el primer caso fue el de un hombre que murió el 11 de abril en el barco, cinco días después de presentar síntomas. Su esposa desembarcó en la isla de Santa Elena ya con síntomas y tomó un vuelo a Johannesburgo, pero murió en los servicios de emergencia de un hospital de esta ciudad. Ahora la OMS busca a 80 pasajeros de ese vuelo.
Una segunda mujer falleció el 2 de mayo, cuatro días después de empezar a mostrar signos de neumonía.Un cuarto caso corresponde a una persona que empezó a presentar síntomas graves en el barco y fue evacuada en la isla Ascensión y trasladada a Sudáfrica, donde está hospitalizada en cuidados intensivos.