Vestido de civil, con remera negra y pantalón vaquero, un policía militar que se encontraba fuera de servicio enfrentó a tiros a dos delincuentes durante un asalto a una tienda de electrónicos y celulares en la ciudad de Mãe do Rio, estado de Pará, Brasil.
El hecho ocurrió el sábado 17 de enero, cuando el agente circulaba en su vehículo particular por la zona y notó movimientos extraños frente a un local comercial. En ese momento, uno de los sospechosos se encontraba afuera, sentado en una motocicleta y haciendo de campana, mientras su cómplice estaba dentro de la tienda cometiendo el robo.
De acuerdo a imágenes grabadas por personas que estaban en el lugar, se ve al policía llegar en su auto y, sin dudar, disparar contra el conductor de la moto. El sospechoso intenta reaccionar, sube a la motocicleta y se queda esperando a su compañero, que aún estaba dentro del local.
Segundos después, el agente vuelve a disparar. Ante la presión, el conductor pierde el control, deja caer la motocicleta y huye corriendo del lugar. Mientras tanto, su socio, al escuchar los disparos, se refugia dentro de la tienda.
Lejos de retirarse, el policía se cubre detrás de su vehículo y continúa disparando hacia el local, llegando a romper la puerta de vidrio. Luego, abre la puerta de su auto y logra colocarse el chaleco antibalas que tenía del lado del conductor, siempre manteniéndose cubierto.
Dentro del comercio, el delincuente tomó como rehenes a dos mujeres y dos hombres, generando momentos de mucha tensión. Sin embargo, con la llegada de refuerzos policiales, la situación fue controlada y ambos sospechosos terminaron detenidos.
Tras el procedimiento, la policía recuperó 18 celulares, relojes, perfumes y una computadora, que habían sido robados del local. Además, se incautaron siete paquetes de cocaína y una balanza de precisión. Afortunadamente, no se registraron personas heridas durante el tiroteo.