17 jul. 2024

Argentinos empeñan joyas para sobrevivir

Se ingenian para poder “chulear” la crisis “asha”.

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Pequeñas piezas como anillos, cadenas, aros son comercializados a las joyerías. La gente forma fila para vender.

Foto AFP.

En la ciudad de Buenos Aires, los argentinos se deben ingeniar para afrontar la jodida situación económica. En este sentido, en las joyerías forman fila para empeñar ‘las joyas de la abuela’ como última carta para afrontar la crisis, según la AFP.

“Los afectos quedan de lado cuando te tapan las deudas”, explica Mariana, que cambió por dinero en efectivo el reloj que su abuelo le había obsequiado a su padre cuando se graduó.

A los 63 años, su jubilación como empleada judicial no le alcanza para cubrir gastos básicos carcomidos por una inflación de casi 300% interanual.

El dinero que recibió por el reloj, suma que prefirió no develar igual que su apellido, será destinado a cubrir “deudas de expensas y varias cuotas atrasadas de la (medicina) prepaga”.

La historia de Mariana es la de cientos que acuden cada día a El Tasador, una de las principales casas de compra-venta de joyas de Buenos Aires.

“Ha habido muchísimas personas últimamente, creo que por lo que está pasando en el país, personas que quizás tenían piezas que no pensaban vender y deciden hacerlo porque no llegan a fin de mes”, dice a la AFP Natalia, una de los cuatro tasadores de la casa. Sólo en este lugar se realizan unas 300 operaciones diarias, el triple de las que hacían hasta el año pasado.

¿Qué es el síndrome del colchón vacío?

A medida que el ajuste económico vació los bolsillos, los argentinos fueron liquidando ‘los dólares del colchón’, como popularmente se refiere a los ahorros en divisas que atesoran en sus casas, un clásico en este país acostumbrado a convivir con alta inflación.

Vaciado el colchón, recurren al alhajero en medio de una fuerte recesión económica, desplome del consumo, miles de despidos y aumentos de tarifas en los servicios esenciales en el país.