Una pareja se separó y la Justicia tomó una decisión que dejó a muchos con la boca abierta: el hombre deberá seguir pagando la “cuota alimentaria” de… ¡su perro!
El caso ocurrió en Salta, Argentina, y rápidamente se volvió viral por lo insólito del fallo. La mujer quedó a cargo de la mascota tras el divorcio y acudió a tribunales porque le parecía injusto que solo ella gastara por el animal que adoptaron ambos.
La mujer explicó que mantener al perro se volvió pesado para su bolsillo, especialmente por el costo de la comida y la atención veterinaria.
Según la resolución judicial, el hombre tendrá que aportar 100 mil pesos argentinos (G. 436.491) para cubrir alimentos, vacunas, medicamentos y controles veterinarios del peludito. Pero eso no es todo: también establecieron un régimen de visitas y cuidado compartido. Sí, como ocurre muchas veces con los hijos.
La Justicia sostuvo que el perro no debía ser considerado “un objeto”, sino un “ser sintiente” que formaba parte de la vida familiar de ambos.
Ya hubo otro caso similar
En 2024, una expareja de Río Negro acordó incluir a su perro dentro de las responsabilidades tras la separación. Además de definir cómo compartirían el cuidado de su hijo, dejaron asentado quién se haría cargo de la mascota.
En ese acuerdo, el padre debía comprar periódicamente bolsas de alimento y arroz preparado para contribuir con la manutención del perro familiar. Todo quedó registrado en una mediación judicial, aunque el caso no llegó a juicio.