Vane Nicole vivió uno de los peorías días de su vida, el sábado, tras salir a su vereda y ver que Lorito, su plumífera mascota mimada, estaba colgado entre la maraña de cables de electricidad.
La cronista sexy de Vive la Vida pidió socorro para que le ayuden a salvar la vida de su lorito. Trató de todas las formas de bajar al pájaro, pero no hubo caso, hasta que salió con un palo de repasar y se puso en riesgo.
A pesar de los intentos, Lorito se alejaba más y más y, por miedo a que le pase algo malo o perderlo, la cronista tuvo que plantarse y esperar una hora en la calle a que llegue su mamá a ayudarla a socorrerlo.
El tiktoker Marcos Díaz, amigo de la cuerona, grabó el angustiante momento de Vane en sus redes y aprovechó para cañearle y burlarse de su llamativa sitú.
“Le odia su loro. El loro ni ahí está por ella ¿Qué pasa que tu loro no te quiere?”, tiró, entre risas, mientras Nicole luchaba por bajarlo.
Para colmo, horas después, el bailarín lanzó la pesada broma de que el emplumado se había electrocutado y que terminaron haciéndole guiso.
Sin embargo, en medio de la preocupación de sus fans, la exCalle 7 salió al paso al instante en sus historias de Instagram para aclarar la situación.
“Hoy comimos vori vori, no guiso de loro. Acá está Lorito, vivito y coleando, insoportable. Se va en el cable y solo a mi mamá le hace caso. Está entero”, disparó.
En charla con EXTRA, la cronista de Telefuturo comentó cómo fue que el loro terminó colgado en el cablerío.
“Mi loro no tiene jaula ni nada. Mamá le rescató cuando era más chiquitito y ya se quedó con nosotros. Y cada vez que está por la muralla y mamá no está, es como que le busca, se va por los cables y empieza a gritar”, explicó la cuerona.
Vane mencionó que estuvo persiguiéndole durante un buen rato con el palo para evitar que se aleje. “Ayer mamá no estaba, pero por suerte llegó a tiempo y, cuando llegó, solito se bajó junto a ella”, comentó aliviada.
Malcriado
Vane dijo que esta no es la primera travesura de Lorito, ya que en la casa prácticamente hace lo que quiere y le encanta morder todo a su paso.
“Como se sube por los cables, suele comer los cables de internet. Cuatro veces ya vinieron a cambiar”, recordó.