La inocente pregunta de Kiara Coronel “¿Qué hacés?” generó feroz revuelo y luego de que un guardia intentaran negarle la entrada al Hospital Nacional de Luque apareció un protocolo dirigido a los funcionarios para el manejo con con la prensa.
El documento menciona el incidente de Kiara con el guardia e instruye a los funcionarios a limitar sus respuestas y derivar a la periodista con un superior.
Al respecto, Coronel dijo que le parecía que solo buscan proteger a los funcionarios que cobran millones y no tienen funciones específicas.
“Para mí esto que salió hoy es una careteada, pintan como una cierta apertura, un protocolo que abre las puertas de la institución y facilita el trabajo a los periodistas, en realidad lo que hacen es evitar que el funcionario converse con la prensa directamente y quieren habilitar voceros porque los funcionarios en general no están preparados para dar una respuesta”, manifestó en “Amiga Date Cuenta”.
Impactada
En contacto con EXTRA, Kiara dijo que le sorprendió la reacción de los funcionarios que elaboraron el protocolo.
“Me impactó mucho porque no sabía que una pregunta tan simple podía incomodar tanto. A la vez me da vergüenza que en este protocolo pidan que, ante la presencia de la prensa, eviten abandonar el puesto de trabajo, que no discutan frente a cámaras o que mantengan el tono profesional”, comentó.
Para la periodista solo quedaron peor ante la opinión pública dando instrucciones a los funcionarios. “Creo que hacer un protocolo pidiendo que los funcionarios hagan lo que deben es exponer que verdaderamente las cosas están mal. Me parece que bajo la idea de ‘apertura’, el mensaje real es coartar la libertad de prensa. Es vergonzoso y a la vez peligroso”, agregó.
¿Qué dice el protocolo Anti-Kiara?
- Atender con cortesía sin abandonar tu puesto, discutir ni confrontar frente a las cámaras.
- Notificar rápidamente la presencia de la prensa a la Dirección o al área de Comunicación.
- Explicar solo tus funciones básicas y derivar otras preguntas a las autoridades designadas.
- Evitar que se filmen o fotografíen pacientes, historias clínicas, monitores o datos personales sin consentimiento.
- No tocar equipos de filmación, micrófonos ni agredir/bloquear físicamente a los periodistas. Regla de oro: No impedir la labor periodística; sí proteger la atención y la confidencialidad del paciente.