“Suele pasar, he’i mecánico” es una de las frases que más se usan cuando ocurre algo insólito. Pero lo que contó la actriz Diana Raquel Frutos Pereira en sus redes ya parece sacado de una película. Según relató, su ex dejó de pagar parte de la prestación alimenticia de sus hijos después de que una nueva abogada le aconsejara que ya no correspondía seguir pagando porque ella tenía pareja.
La situación terminó en una denuncia penal para reclamar los meses que quedaron pendientes. Diana contó que, mientras ella tuvo que multiplicarse entre trabajos para salir adelante, del otro lado llegaron a plantear una forma de pago que, según explicó, no alcanzaba ni a la mitad de lo que se debía.
Y ahí apareció el detalle que, según la actriz, hizo que todo pareciera todavía más insólito. Su ex sostuvo que no podía pagar los G. 133 millones que debía por la prestación alimenticia, pero llegó a la audiencia usando lentes de la marca Prada.
“Lo más increíble de toda la historia, para que sea nomás así como de guión, es que mi ex a la audiencia donde se fue a decir que no puede pagar llevó lentes Prada.Y yo le pregunté frente al juez. ¿tus lentes son Prada? Prada son tus lentes? ”, contó.
El abogado de su ex propuso pagar G. 60 millones en 12 cuotas, aunque la deuda total era de G. 133 millones. El argumento fue que no podía pagar los G. 133 millones en 36 cuotas. Sin embargo, Diana explicó que esa deuda, dividida en 36 meses, daba cuotas de unos G. 3.700.000, mientras que los G. 60 millones ofrecidos en 12 cuotas significaban pagar G. 5 millones por mes.
La fiscal María del Carmen Palazón, según contó Diana, no le permitió aceptar una suma menor a la que correspondía a sus hijos. Durante la audiencia, el juez Delmás también insistió en que la deuda era de G. 133 millones y que ese era el monto que se debía tener en cuenta.
Pero el reclamo por la plata es solo una parte de todo lo que la actriz decidió contar. También habló de una denuncia por violencia psicológica que se animó a presentar después de 22 años y aprovechó su historia para pedir a otras mujeres que no tengan miedo de denunciar.
“Hoy ganamos esta batalla, pero la batalla que más importa ganar es de la denuncia por violencia psicológica que me animé a hacer después de 22 años”, señaló.
Diana contó que tuvo el acompañamiento de abogados, de la Defensoría Pública, del Ministerio de la Mujer y de la Fiscalía durante el proceso. También agradeció a las personas que la asesoraron y acompañaron en su caso.
La actriz aprovechó su historia para pedir a otras mujeres que no se queden calladas si están pasando por una situación parecida. Contó que para ella fue muy difícil animarse a denunciar, pero que después sintió un gran alivio.