La modelo encarnacena Giuli Ayelén, hincha sexy de Cerro Porteño, mostró el extraño trabajito que hizo para que el Ciclón traiga un buen resultado de Brasil.
La cuerona preparó un insólito hechizo en la previa del duro partido contra el Palmeiras por la Copa Libertadores. Para ello, colocó dos velas con los nombres de ambos equipos y les tiró abundante sal gruesa encima para cortar la mala racha.
“Es una práctica simbólica que busca alejar a dos personas, en este caso a Cerro del club brasileño, que parece que nos persigue. Siempre ko nos toca y nos va mal”, lanzó.
Según la fanática, su “trabajito espiritual” fue lo que le dio suerte al Ciclón. “Hice que Cerro se separe de ellos, gracias a eso empatamos y estamos cerca de eliminarles”, tiró. Finalmente, avisó que ya tiene su entrada asegurada para el partido de vuelta en la Nueva Olla.