Melissa Quiñónez sorprendió al admitir que fue una “migajera”, es decir, aceptaba muy poco afecto, atención o cariño con tal de mantener una relación, una amistad o un vínculo.
“¿Quién piko no migajeó? Tuve mis momentos más humildes, tristemente. Y encima después digo: ‘¡Qué boluda fui, qué pelotuda!’. Migajeé atención, hasta amistad, porque no quería perder la amistad de fulana y entonces bancaba muchísimas cosas, faltas de respeto, hasta que el universo te dice: ‘Acá no’”, expresó en Amiga date cuenta.
Fue vyra, he’i
La conductora de TV contó que en el amor también fue vyra y conformista.
“Mi migajeo más grande en el amor fue mandar un audio llorando, pidiendo disculpas cuando yo no era la culpable”, remató.