Atención los adictos al ñembiso, en Buenos Aires, Argentina la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana va a organizar la reunión abierta de Adictos Sexuales Anónimos (ASA), donde las personas afectadas darán sus testimonios.
Sorpresivamente, el farandulero Maxi Campana contó a EXTRA que viajó para poder asistir a la reunión.
“Yo estoy en Buenos Aires, vine para ese curso. Quiero probar a ver si me ayuda un poco, vamos a ver qué pasa. Te paso mi ubicación”, indicó.
El empresario reveló que a él no le afecta su adicción al ñembiso, pero quiere ver si puede recibir ayuda para dejar de perder platita.
“Yo tengo ganas de darle a la matraca todo el día, no interfiere con mi vida cotidiana, alegra mi vida cotidiana, no es un vicio que te mata pero te deja más pobre porque las chicas ahora te piden plata, plata, plata ya no existe el amor”, agregó.
A TERAPIA
Campana había revelado que es adicto al sexo y que eso le había generado problemas con algunas parejas que lo mandaron a hacer terapia.
“Sí, tengo una adicción al sexo, es el único vicio que tengo yo. (...) Me apasiona muchísimo el sexo. ¿Qué querés que te diga? ¿Qué va a ser mi entretenimiento el día que deje de tener sexo? Me fui a un psicólogo, me fui; una de mis novias justamente, que es periodista, ahora está en televisión”, había comentado en Nunca es tarde.
INSOPORTABLE
La modelo María Ferreira, la Miss Torín, contó que tuvo una mala experiencia con un exnovio que era adicto al kunu’u.
“Yo te puedo decir que estuve con un hombre adicto al sexo y era insoportable, todo el día quería tener relaciones, yo no podía hacer nada, ni trabajar me dejaba, le pedí muchas veces que vaya al psicólogo porque no era normal, pero él no quiso, entonces le dejé, era insostenible”, reveló a EXTRA.
La rubia dijo que a ella le gusta el ñembiso, pero su exnovio era algo que ella no toleraba.
“Da gusto mimarse una vez al día, cuatro o cinco veces a la semana, pero todos los días, a cada rato, eso ya no. Él ya abusaba, tuve que dejarlo, me cansé”, lanzó.
GRUPO DE AYUDA
En Paraguay también existe un grupo de ayuda, según comentó la hermana Regina Sian (94) a EXTRA.
“Yo tengo todo el material para eso, pero aquí hay mucha reserva todavía, mucha vergüenza, viene gente que consulta sobre eso, hombres más que nada, mujeres no tanto”, manifestó.
La Hermana Regina explicó que se trata de una enfermedad emocional que golpea mucho y que cada paciente recibe ayuda de forma específica. “La terapia se hace según el paciente, no hay matemáticas en esto, la adicción es una enfermedad emocional, ellos tienen que aprender a controlar sus emociones”, expresó en charla con EXTRA.
La ayuda que brinda la religiosa es gratuita en la Congregación de Hermanas Nuestra Señora de Guadalupe en Lambaré, pero recibe colaboraciones y donaciones, su teléfono es el (0984) 897-623.
Adicción al sexo
La adicción al sexo y a la pornografía, conocida en el ámbito clínico como Trastorno de Conducta Sexual Compulsiva (TCSC), se caracteriza por la incapacidad persistente para controlar impulsos o deseos sexuales intensos y repetitivos, a pesar de las consecuencias negativas personales, familiares, laborales o legales.
El tratamiento suele ser interdisciplinario y enfocado en la reestructuración de hábitos y emociones: Terapia Cognitivo-Conductual para identificar detonantes, desarrollar mecanismos de afrontamiento saludables y grupos de apoyo