El profesor Ramón Silva y la comediante Clara Franco recibieron un homenaje por su aporte a la cultura paraguaya.
Los dos fueron reconocidos en el Senado por todo lo que hicieron durante años en la enseñanza, el arte y por mantener bien arriba nuestra identidad.
Ramón Silva fue homenajeado por su lucha de años para enseñar y defender el guaraní.
La senadora Hermelinda Alvarenga, una de las que impulsó el reconocimiento, destacó su trayectoria como profesor y su aporte para sacar adelante la Ley de Lenguas.
Lizarella Valiente también le tiró flores y le agradeció por ayudar a que los jóvenes le tengan más cariño a nuestro idioma.
“Gracias por hacer que los jóvenes valoren nuestro dulce idioma guaraní”, he’i la congresista.
Otros senadores también se sumaron al reconocimiento y resaltaron el trabajo de Silva para que el guaraní no quede solamente en los libros y las aulas, sino que siga pasando de generación en generación.
“El guaraní es de América, pero el apellido es Paraguay”, expresó Ramón Silva.
El profe dijo que todavía hay mucho que hacer para fortalecer nuestro idioma y que no alcanza solamente con hablarlo.
Según explicó, también hacen falta leyes, estudios y el compromiso de todos para que el guaraní siga creciendo.
Clara, puro talento
La otra homenajeada fue Clara Franco, una de las caras más conocidas de la comedia paraguaya. La artista recibió el reconocimiento por una carrera llena de personajes, risas y mucho trabajo.
El senador Mario Varela recordó que Clara nació en San José de los Arroyos y que desde muy chica ya estaba metida en el mundo artístico. Probó con la declamación, el teatro, la danza y el canto, y hasta formó un dúo folclórico con su hermana.
En 1996 se metió a los medios, primero en radio y después en televisión. Desde ahí fue creciendo hasta convertirse en una de las figuras más queridas de la comedia nacional.
“Me emociona recibir este reconocimiento. Para los artistas es enorme que la gente que está en el poder tenga en cuenta nuestro trabajo”, dijo la artista.
Clara también habló de la risa y de esa costumbre bien paraguaya de buscarle el lado simpático a las cosas, aunque todo sea un sarambi.
Dijo que el humor ayuda a aguantar los momentos difíciles y que también forma parte de nuestra manera de ser.
Al final, Ramón Silva recibió una placa y la Declaración N.º 342, mientras que Clara Franco se llevó otra placa y la Declaración N.º 552.