El farandulero Carlos Viveros, conocido como “Floripondio” fue condenado a dos años de cárcel por estafa, y ahora la Corte Suprema de Justicia confirmó la sentencia. El caso tiene que ver con la venta de un Ford Mustang negro, año 2015.
La Sala Penal de la Corte rechazó el pedido de la defensa de Viveros para revisar la condena. Los ministros Carolina Llanes, Luis María Benítez Riera y Manuel Ramírez Candia dijeron que el pedido no cumplía con los requisitos que exige la ley.
Con esta decisión, la condena queda firme. Además, Viveros deberá pagar unos G. 330 millones al empresario Óscar Amarilla, quien fue perjudicado con el negocio. El pago deberá hacerse en un plazo de 36 meses.
Según la investigación, Viveros vendió el Mustang a la empresa OMAM SA, propiedad de Amarilla. Como parte del negocio, el empresario entregó dinero en efectivo y también un Mercedes-Benz.
Pero después vino el problema. El Mustang tenía una orden de embargo anterior, por lo que finalmente fue secuestrado. Amarilla quedó sin el vehículo y con una importante pérdida de dinero.
El caso ya había sido juzgado en octubre del 2025. En esa oportunidad, un tribunal encontró culpable a Viveros y le dio dos años de cárcel. Luego, en abril de este año, otro tribunal confirmó esa condena.
Los jueces también tuvieron en cuenta el testimonio de Óscar Amarilla, quien contó cómo se hizo el negocio. También declararon Horacio Cohelo De Souza y Emanuel Martínez, además de presentarse documentos relacionados con la compra.
Entre las pruebas estaba el contrato de compraventa del Mustang, donde figuraban las condiciones del negocio.