Se dio un inesperado encuentro entre la senadora Celeste Amarilla (62) y el periodista Eduardo Aguilera (29), quien había manifestado sus intenciones de tener una cita con ella.
“Es un cobarde, cuando no está Celeste acá es el novio de Celeste, pero ahora vino y no le dijo nada, no le dijiste vamos a tomar un vino”, le expuso Mina Feliciangeli en la 650 AM.
Aguilera se defendió y dijo que no quería ser impertinente y que estuvo charlando con Amarilla fuera del aire. “Estábamos hablando antes de entrar al aire, ella estaba disfrutando de su cafecito, yo de mi agua y estábamos charlando de política”, comentó.
Al ser consultada si le daría una oportunidad a Edu, la legisladora liberal fue tajante, cortándole las alas al periodista. “Ninguna chance, no me gustan los ofrecidos ni pendejos, Ankie (su esposo) tenía 20 años más que yo, se murieron todos mis candidatos”, manifestó.
Le gustan las maduras
El interés de Eduardo por la senadora no era ningún secreto. Meses atrás, el periodista había comentado públicamente que Celeste le parecía una mujer atractiva y que no tendría problemas en salir con ella.
“Tendría, claro que sí, me estira totalmente. En realidad me llevo mejor con las mujeres maduras, tengo una afinidad que lo vengo descubriendo desde adolescente”, había comentado Aguilera.
Por eso, cuando la legisladora llegó al programa Mina en La Tribu, la conductora Mina Feliciangeli aprovechó para hacer de Cupido y poner al comunicador frente a su pretendida.
Durante la charla, Celeste también reveló que actualmente está sin pareja. “Estoy solterísima”, lanzó.
Sin embargo, dejó bien claro que no está interesada en hombres mucho más jóvenes que ella.
No perdió el humor
Pese al rechazo, Eduardo no se quedó callado e intentó defender sus posibilidades ante la senadora.
“Yo no soy tan pendejo, senadora”, respondió el periodista, buscando hacerle cambiar de opinión, pero Celeste mantuvo su postura.
Posteriormente, Aguilera señaló que durante la conversación privada incluso le había recordado a la legisladora que él era quien públicamente le había tirado onda.
Según relató, Amarilla le respondió que era muy regalado y que eso no le gustaba. Aun así, el comunicador destacó la personalidad de la parlamentaria y su sentido del humor.
Recordó a su gran amor
La senadora estuvo casada con Franklin “Anki” Boccia, reconocido dirigente liberal y exdirector paraguayo de Itaipú, quien falleció en septiembre de 2015.
La pareja contrajo matrimonio en 1988 y tuvo una hija, Juliana Boccia Amarilla.
Celeste ha recordado públicamente a su difunto esposo en varias ocasiones. En junio de 2022, por ejemplo, compartió una fotografía de ambos tomada 30 años atrás y contó que Anki era muy atractivo.
“Churrísimo era. Las mujeres me querían quitar todo el tiempo”, había expresado la legisladora en sus redes sociales.
En abril de 2024, la senadora también vivió un momento especial al acompañar a su hija Juliana durante su boda con José Fretes. En la ceremonia civil estuvieron presentes fotografías de Anki, como una forma de recordar al fallecido dirigente en una fecha importante para la familia.