05 may. 2026

Apareció un robot que baila y “perrea” al ritmo del reguetón

Un robot bailarín que mueve la cadera al ritmo latino se robó todas las miradas en el evento tecnológico de Nueva Jersey. El “juguete bailarín” cuesta 50.000 dólares, unos 365 millones de guaraníes aproximadamente.

Robot1.jpg

Personas observan robot bailarín durante una demostración, en Maplewood (EE.UU). EFE/ Sarah Yáñez-Richards

Un robot personalizado que sabe perrear, monitores de 3D sin gafas o un marco de fotos con inteligencia artificial (IA) en el que las personas retratadas saludan cuando pasa alguien por delante, son algunas de las innovaciones tecnológicas que se presentaron este miércoles en el New Jersey Spring Tech Showcase, en Maplewood (Nueva Jersey).

Una de las presentaciones más populares fue el robot bailarín de Wallbots New York, que perreó al son de música latina.

Según explicó a EFE el fundador de la compañía, Johnny Rubinov, estos autómatas, fabricados en China y de los que son distribuidores exclusivos en EE.UU., se están abriendo paso en el sector comercial y de servicios, con lo que logran aumentar los ingresos de establecimientos como peluquerías y salones de belleza hasta en un 30 %.
La empresa personaliza a sus robots para que sean capaces de dar la bienvenida, interactuar con los clientes y actuar como un atractivo visual que invita a los transeúntes a entrar en los locales.

Robot12.jpg

El fundador de la compañía Wallbots New York, Johnny Rubinov, reacciona al ver su robot bailarín durante una demostración este miércoles, en Maplewood (EE.UU). EFE/ Sarah Yáñez-richards

Con un precio base que parte de los 50.000 dólares, más una tarifa mensual por soporte técnico y personalización, esta tecnología ya está siendo implementada de manera pionera en negocios de Nueva York, joyerías, un museo en California e incluso en un restaurante de la cadena Taco Bell, de acuerdo con Rubinov.

“Puedes hacer que saluden diciendo: ‘Bienvenido al restaurante, aquí está el menú’, y te guían hacia adentro. Es muy bueno para los museos, puede decir ‘ven por aquí, te mostraré esta exhibición y te contaré sobre ella’, y también es capaz de bailar y perrear”, explica Rubinov.