Ever Hugo Almeida y su esposa, Gilda Romero, volvieron al altar para renovar sus votos y celebrar sus bodas de oro, tras 50 años de su primer casamiento.
La celebración fue íntima y tuvo como padrinos a Alejandro Domínguez y a su madre, Peggy Wilson-Smith.
El titular de la Conmebol señaló que se trató de una noche mágica.
“Feliz de acompañar a mi querido amigo y hombre récord del fútbol sudamericano, Ever Hugo Almeida, en sus bodas de oro con su esposa Gilda. Junto a mi madre tuvimos el honor de ser los padrinos, así como mis padres lo fueron en su casamiento hace 50 años”, indicó.
“En el fútbol y en la vida siempre hay que creer en grande”, añadió Domínguez.
En medio de la celebración también apareció Rodrigo Coto Nogués, titular del Decano, para entregarle la Copa Apertura número 48, que el club ganó el fin de semana, como regalo a la leyenda franjeada.