En pleno partido de la Albirroja, en la noche del jueves, el carpintero Francisco Díaz (65) vio en la cámara de seguridad que un extraño entraba a su casa por el patio del fondo. Enfrentó al ladrón en la cocina y lo obligó a salir.
“Tenía un arma, pero no sé por qué no disparó”, dijo el señor, a EXTRA.
Luego, apareció un cómplice, al que golpeó con una silla de madera, por el brazo y la cabeza. Mientras, el primero ya huyó.
Don Francisco fue empujado y cayó; ahí aprovechó el delincuente para escapar, pero volvió a ligar con un palo de escoba, por la espalda y las piernas. Ocurrió en la zona de Puerto Botánico, Asunción.